La doble cara de las lluvias en Navarra: alivio para los embalses y aviso ante el cambio climático
Las recientes precipitaciones mejoran la situación de emergencia por sequía, pero los expertos alertan sobre la necesidad de adaptarse a un nuevo escenario climático

Pamplona - Publicado el
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La temporada de lluvias que atraviesa Navarra ha supuesto un importante alivio para la situación de los embalses y los ríos. Según Teresa Cavero, responsable de explotación de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) en Navarra, la situación "ha mejorado mucho" y los indicadores de sequía ya reflejan una vuelta a la normalidad. El embalse de Yesa ha salido de la situación de emergencia y se encuentra ahora en prealerta.
A pesar de la mejoría, los niveles no alcanzan los registros de años anteriores. "Todavía no es una situación de normalidad", ha señalado Cabero. En comparación con el año pasado, el embalse de Itoiz estaba un 15% por encima de su nivel actual, mientras que Yesa almacenaba 120 hectómetros cúbicos más de agua. Esta diferencia subraya que la recuperación aún es parcial.
Todavía no es una situación de normalidad"
Responsable de explotación de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) en Navarra
Una gestión clave para la seguridad
Los embalses no solo garantizan el suministro, sino que juegan un papel vital en la protección frente a los riesgos de inundación. Cavero ha explicado cómo durante episodios de lluvias intensas se gestionan las compuertas para laminar las avenidas. Por ejemplo, recientemente en Yesa entraban 350 metros cúbicos por segundo mientras que las salidas eran mínimas, reduciendo drásticamente el caudal aguas abajo y evitando inundaciones.
Esta operativa se basa en estrictas normas de explotación y en las previsiones meteorológicas, que determinan las maniobras necesarias en los desagües para mantener los resguardos de seguridad estacionales. La nieve acumulada, actualmente en cotas altas, también se monitoriza y representa una reserva de cara a la primavera, sin suponer un riesgo de deshielo súbito a corto plazo.
El reto de un clima cambiante
Más allá del alivio puntual, el experto en temas ambientales Julen Rekondo advierte sobre el futuro. La tendencia por el cambio climático apunta a una disminución de las precipitaciones en las próximas décadas. Además, cuando ocurren, son "muy virulentas y catastróficas", un fenómeno que contrasta con el clásico 'chirimiri' que ha desaparecido.
Rekondo subraya la necesidad de pasar de una cultura de emergencia a una de prevención. "Cada euro invertido en prevención, ahorra múltiples euros en reconstrucción", afirma el experto. Esto implica invertir en cartografía de riesgos, redes de sensores, restauración de cuencas y, sobre todo, una planificación urbanística consciente que evite construir en zonas inundables.
Cada euro invertido en prevención, ahorra múltiples euros en reconstrucción"
Experto temas ambientales y Premio Nacional de Medio Ambiente
El mito de la "limpieza" de los ríos
El debate sobre la gestión de los cauces también ha sido abordado. Rekondo desmitifica la idea de que "limpiar" los ríos mediante canalizaciones o eliminación del arbolado de ribera previene inundaciones. Por el contrario, estas medidas ingenieriles de "cemento y hormigón" están obsoletas y pueden agravar el problema aguas abajo.
El experto defiende que los ríos necesitan sus llanuras de inundación para expandirse de forma natural. Como ejemplo, ha recordado las inundaciones de Tafalla, donde el problema no fue la falta de limpieza del río Cidacos, sino la edificación de viviendas y superficies comerciales en una zona históricamente inundable, un error que tuvo consecuencias devastadoras.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



