Desierto, coches, risas y un aprendizaje para toda la vida: el rally solidario de siete alumnos de la Universidad de Navarra por el Sáhara
Un grupo de amigos ha recorrido 2.500 kilómetros por Marruecos en coches de segunda mano para entregar ayuda humanitaria a niños de aldeas remotas

Pamplona - Publicado el
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Un grupo de amigos y estudiantes de la Universidad de Navarra ha cambiado las aulas por el desierto para completar una travesía de 2.500 kilómetros por el Sáhara en un rally solidario, el UNIRAID, del 7 al 14 de febrero, un raid amateur solidario que recorre el sur de Marruecos.
A bordo de cuatro coches de segunda mano, Alvaro Gil Manzano y Carlos Fraga de la Viesca, de Tesseo FG; Álvaro de León Castillo y Javier Ferrero Sancho, Zertior FDL; Felipe Osborne Lopez de Meneses y Pablo Prieto Seoanne, de FP Racing y Salvador Martin de Parias, Martin Racing han repartido material escolar, sanitario y ropa a familias y niños de pueblos con difícil acceso.
Lo que sobre todo nos ha impactado mucho es la falta de ayuda que hay en Marruecos"
Una aventura con propósito
El objetivo principal del viaje era solidario. La organización exigía un mínimo de 40 kilos de material por vehículo, pero cada coche transportaba cerca de 70 kilos de ayuda. "Íbamos repartiendo por los distintos pueblos que tenían difícil acceso", explican los jóvenes. Lo que más les ha impresionado ha sido la necesidad que han presenciado: "De repente aparecían grupos de chavales y lo único que nos pedían eran bolígrafos.
La iniciativa exigía que los participantes viajsen en coches con una antigüedad de más de 15 años. En este caso, los jóvenes adquirieron en cuatro vehículos con más de 20 años. En total, los estudiantes de la Universidad de Navarra llevaron 160 kilos de material solidario, principalmente juguetes, material escolar (cuadernos, lápices o pinturas) y material deportivo.

Rally solidario Universidad de Navarra
Viejos Peugeot y mecánica de supervivencia
Para la travesía, los estudiantes se decantaron por coches Peugeot antiguos, modelos 205, 206 y 306, con fechas de fabricación entre 1990 y 2001. La elección se debió a que "en Marruecos son muy conocidas las piezas y es un coche bastante común ahí". A pesar del presupuesto ajustado de unos 1.500 euros por coche, los vehículos "han ido fenomenal".
La ruta se dividió en seis etapas por carreteras de montaña, pistas, arena y dunas. De ellas, dos son etapas maratón-refugio, en las que no contaron con ayuda de mecánicos para dormir en medio del desierto con una tienda de campaña y raciones militares, y otra nocturna. El recorrido comenzó en Tánger y atrevsó el interior de Marruecos y la cordillera del Atlas, siguiendo las antiguas rutas del París-Dakar hasta finalizar en Marrakech.

Rally solidario Universidad de Navarra
Aunque admiten que partieron "un poco flojos de mecánica", la necesidad les obligó a aprender sobre la marcha. Dos de ellos tuvieron que buscarse la vida para encontrar radiadores nuevos en un pueblo cercano y aprendieron de los mecánicos locales. Contaron, además, con una asistencia mecánica 24/7 por parte de la organización, que les ayudó con los "problemas muy gordos".
Salió el padre de la familia con una gran hogaza de pan de pita, de regalo a todos nosotros"
Agradecimiento CON pan de pita
La rutina diaria era intensa, con jornadas de conducción que podían durar diez horas para recorrer 200 kilómetros de pistas de tierra. Esto les dejaba poco tiempo para comer, por lo que a menudo acababan "comiendo en el coche mismo un bocata o una barra de fuet a mordiscos". Sin embargo, el esfuerzo se vio recompensado por la gratitud de la gente.

Rally solidario Universidad de Navarra
El recibimiento en las aldeas ha sido uno de los aspectos más bonitos del viaje. Recuerdan una anécdota especial: "Un día nos paramos a comer al lado de una casa abandonada y salió una familia a pedirnos cosas. Les dimos y, a los 5 minutos, salió el padre de la familia con una gran hogaza de pan de pita de regalo".

Rally solidario Universidad de Navarra
Tras una experiencia "hipercontentos", el grupo ya piensa en el futuro. Aseguran que repetirán "casi al 100%", probablemente en el continente africano. Ahora, de vuelta en la universidad, quieren devolver el favor que recibieron y ayudar a otros compañeros interesados en sumarse a proyectos similares, aprovechando la experiencia mecánica y vital que han adquirido.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



