El certificado energético, a examen: la guía definitiva para vender o alquilar tu piso
Este documento es obligatorio por ley desde 2013 y sin él no podrás anunciar tu vivienda, te explicamos cómo conseguirlo y qué implicaciones tiene

Pamplona - Publicado el
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En el proceso de compraventa o alquiler de un inmueble surgen numerosas dudas sobre la documentación necesaria. Uno de los documentos clave es el certificado energético, un requisito indispensable para poder iniciar la operación. Según explica Sandra Tardaguila, responsable de marketing de la inmobiliaria a10, "es un documento que incluye la calificación y el consumo que puede tener, o bien un edificio entero o parte de este, como puede ser un piso, un local, una oficina".
Este certificado describe las características energéticas de la vivienda y ofrece recomendaciones de mejora para optimizar su eficiencia. Todas las viviendas que se pongan en venta o en alquiler por un periodo superior a cuatro meses deben tenerlo. El propietario es el responsable de tramitarlo y entregarlo al comprador o mostrarlo al inquilino. Además, el documento debe registrarse en el organismo oficial de cada comunidad autónoma para que tenga validez.
La importancia de este trámite es máxima, ya que, como subraya la experta, "una vivienda que no tenga esta etiqueta de eficiencia energética no se puede ni siquiera anunciar". Esta obligación está vigente por ley desde el 1 de junio de 2013, y es el propietario quien debe asegurarse de cumplir con la normativa antes de publicitar su inmueble en portales inmobiliarios o cualquier otro medio.
¿Cómo se obtiene el certificado?
Para conseguir el certificado, el propietario debe contratar a un técnico autorizado, como un arquitecto, aparejador o ingeniero. Este profesional examinará elementos como las ventanas, la calefacción, la refrigeración y la producción de agua caliente. Con estos datos, elaborará el informe y propondrá posibles mejoras. No existe una tarifa oficial para este servicio, por lo que se recomienda comparar varios presupuestos.
Una vivienda que no tenga esta etiqueta de eficiencia energética no se puede ni siquiera anunciar"
Responsable de marketing de la inmobiliaria A10
De la 'A' a la 'G': así se evalúa la eficiencia
La eficiencia del inmueble se califica con una escala de letras que va desde la A (la más eficiente) hasta la G (la menos eficiente), un sistema similar al que se utiliza en los electrodomésticos. Una vez realizado el informe por el técnico, la documentación se presenta al organismo autonómico correspondiente, que es el encargado de conceder la etiqueta energética oficial obligatoria.
Si un inmueble obtiene la calificación más baja (G), la ley no exige realizar reformas para mejorarla. Sin embargo, los expertos sí recomiendan llevar a cabo las mejoras sugeridas en el informe, ya que pueden suponer un ahorro energético y económico importante para el futuro inquilino o propietario.
Vigencia y posibles sanciones
En cuanto a su validez, "ahora mismo el certificado energético tiene una validez de 10 años", aclara Tardáguila. Es responsabilidad del propietario recordar la fecha de caducidad y encargarse de su renovación una vez transcurrido ese periodo para mantener la legalidad de la vivienda en el mercado.
Ahora mismo el certificado energético tiene una validez de 10 años"
Responsable de marketing de la inmobiliaria A10
No tramitar este documento o tenerlo caducado tiene consecuencias. El real decreto que lo regula establece un régimen sancionador por incumplimiento que puede acarrear multas económicas. Por ello, es fundamental estar bien informado sobre todos los requisitos legales antes de poner una casa en venta o alquiler.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



