Osasuna ha jugado en siete partidos de liga contra cinco de los siete primeros clasificados, el Getafe marcará un antes y un después
Getafe 8º y Atlético 5º son los dos próximos rivales de los de Alessio Lisci

Budimir disputa un balón con Militao en una acción del Real Madrid - Osasuna en el Bernabéu
Pamplona - Publicado el
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Osasuna afronta su octavo partido de la temporada contra el Getafe. El equipo de Bordalás no es el mejor rival para un conjunto rojillo que necesita volver a la senda de la victoria. Dos triunfos, un empate y cuatro derrotas suman los de Alessio Lisci. La buena noticia es que Osasuna ha mostrado su mejor versión en casa y que El Sadar abre sus puertas.
Osasuna es 13º con
7Puntos en la clasificación
El calendario y la clasificación marcan que Osasuna ha jugado ya contra el Real Madrid (2º clasificado), Villarreal (3º) y el Elche (4º). El quinto es el Atlético de Madrid que es el siguiente rival fuera de casa. Sexto y séptimo son Betis y Espanyol, rivales con los que ya se ha medido Osasuna. El Getafe, próximo rival es 8º. Es decir, de los ocho primeros clasificados, los rojillos se han medido ya a cinco, con dos juega las próximas dos jornadas y solo se "libra de momento" del Barça.
Valencia (12º) y Rayo (15º) son los dos partidos contra rivales que no están en la parte alta. Es cierto que la clasificación tras jugar siete partidos aún tiene un punto de anecdótica, pero pueden marcar una tendencia de qué momento viven los equipos, aunque lo lógico es que algunos mejoren y otros empeoren de cara al final de temporada. El Elche, por ejemplo, no conoce la derrota y el Espanyol lleva tan solo un partido perdido.

Budimir en el Betis - Osasuna
Los siete partidos de liga
Osasuna ha disputado sus primeros siete partidos de LaLiga 2025-2026 alternando sensaciones positivas con momentos de dificultad, mostrando competitividad a pesar de la exigencia del calendario y los ajustes realizados con la llegada de Alessio Lisci al banquillo. Así ha sido la evolución de cada jornada y el resumen global de este inicio de curso.
El estreno liguero llevó a los rojillos al Santiago Bernabéu para enfrentarse al Real Madrid, en un duelo complicado para el debut de Lisci. A pesar de plantar cara y resistir durante buena parte del choque, un gol en la segunda mitad decantó el resultado a favor del conjunto blanco y supuso la primera derrota de la temporada para Osasuna, que dejó una imagen seria aunque sin premio. El penalti señalado al conjunto blanco y, especialmente, la expulsión de Bretones sentaron mal a la afición rojilla. Además el lateral izquierdo sufrió una sanción de dos partidos. Pese a todo, las sensaciones fueron positivas por lograr defender bien frente a todo un Real Madrid.
En la segunda jornada, el equipo navarro debutó en El Sadar recibiendo al Valencia. El ambiente fue inmejorable y se tradujo en la primera alegría del curso: Osasuna se impuso por 1-0 gracias a un tanto en la recta final, mostrando solidez defensiva y una mejoría en la circulación de balón respecto al estreno liguero. Los rojillos ganaban en casa y sumaban tres ilusionantes puntos.
La tercera fecha llevó al equipo hasta Barcelona para enfrentarse al Espanyol. En un duelo igualado, los rojillos no lograron materializar sus opciones y acabaron cayendo por la mínima ante un rival que aprovechó mejor sus ocasiones. La falta de acierto pesó en un partido abierto donde la diferencia estuvo en los pequeños detalles. Los rojillos reclaman un penalti no pitado a Víctor Muñoz que pudo cambiar el signo del partido.
El regreso a casa en la cuarta jornada deparó la mejor actuación colectiva hasta ese momento: Osasuna se impuso con claridad al Rayo Vallecano por 2-0, mostrando una versión muy compacta y eficaz en ambas áreas. La afición disfrutó de un triunfo trabajado, que permitió sumar confianza y mirar con optimismo los próximos encuentros. Iker Benito marcaba su primer gol con la camiseta de Osasuna.

Budimir celebra su gol durante el Villarreal-Osasuna
En la quinta jornada, visita exigente a Villarreal. El partido fue de alternativas, pero finalmente Osasuna salió derrotado por 2-1 tras verse remontado en la segunda parte. A pesar de que los navarros se adelantaron, los amarillos impusieron su calidad ofensiva, obligando a los de Lisci a regresar a Pamplona sin puntos pero dejando sensaciones de haber competido de tú a tú. La pena hizo que los de Lisci jugasen gran parte del partido con diez futbolistas y que la suerte no acompañase. El gol del 2-1 llegó de rebote y los rojillos tuvieron dos ocasiones en botas de Raúl García. La afición también pide un penalti, que entienden claro, sobre el 9 rojillo.
El sexto compromiso trajo un encuentro intenso en El Sadar ante el Elche. Osasuna buscó la victoria con insistencia durante la primera parte, pero tuvo que conformarse con un empate 1-1, en un partido marcado por la igualdad, el desgaste físico y las intervenciones decisivas de ambos porteros. El punto supo a poco y llego en el descuento, pero mantuvo la racha sin perder en casa.
Para cerrar estos primeros siete partidos, Osasuna visitó el Benito Villamarín para medirse al Real Betis. El duelo fue complicado desde el inicio y los rojillos no lograron imponerse ante un rival superior en algunas fases, cayendo por 2-0 en un resultado que reflejó el poder ofensivo bético frente a las dificultades osasunistas para generar peligro.
En conjunto, el balance de Osasuna tras siete jornadas es de dos victorias, un empate y cuatro derrotas. El equipo ha sumado todos los puntos en casa y ha acusado la dificultad de sus desplazamientos contra rivales de gran entidad sin puntuar.

Lucas Torró, de Osasuna, tras el partido en Villarreal
La llegada de Alessio Lisci ha supuesto una evolución táctica, apostando por una presión alta y salidas rápidas al contraataque, aunque todavía es pronto para ver sus frutos plenamente asentados en todas las líneas del equipo. En defensa, Osasuna ha alternado actuaciones muy solventes, como las mostradas en casa ante Valencia y Rayo Vallecano, con momentos de duda especialmente en las segundas partes en campos complicados.
Por último, el ambiente en El Sadar continúa siendo un factor diferencial: la afición se ha convertido en un elemento motivacional que el técnico y los futbolistas destacan cada semana por su fidelidad y empuje.




