La oveja menorquina afronta un futuro incierto por un excedente de 40.000 kilos de lana

Los ganaderos de la isla buscan soluciones para un producto que ya nadie quiere, mientras luchan por la supervivencia de una raza autóctona única

Ignasi Catchot

Menorca - Publicado el

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El sector de la oveja menorquina atraviesa un momento crítico. Los ganaderos de la isla se enfrentan a un excedente de 40.000 kilos de lana que no tiene salida en el mercado, una situación que pone en jaque la sostenibilidad de las explotaciones. Salvador Batalla, miembro de la Associació de l’Ovella Autòctona de Menorca, ha explicado las dificultades que afrontan para mantener viva una raza con 4.329 reproductores censados en 83 fincas de la isla de Menorca.

Un producto sin valor

El principal problema es que la lana ha perdido todo su valor comercial. "El mercado de aquí y de fuera está todo saturado", lamenta Batalla. La situación ha llegado a un punto en el que el producto no se vende y los ganaderos han de asumir el coste de esquilar a los animales sin obtener ningún rendimiento, convirtiendo una antigua fuente de ingresos en un gasto.

Ni regalada la quieren"

Salvador Batalla

Miembro de Asociación Ovella Autòctona de Menorca

Ante la falta de compradores, los productores locales han comenzado a experimentar con usos alternativos para la lana. "Se están haciendo pruebas para usarla en viñedos para aguantar la humedad o para compostaje a largo plazo", señala Batalla. Estas soluciones, sin embargo, son todavía incipientes y no resuelven el problema del enorme volumen de lana acumulada.

Una raza adaptada al territorio

La oveja menorquina es una raza especialmente adaptada a las condiciones de la isla. "Es muy tranquila, se adapta a todo", explica Salvador Batalla sobre un animal que, a diferencia de otras razas de carne, "no es tan grasienta". Esta rusticidad es una de sus señas de identidad, aunque también presenta dificultades y un ritmo de cría más lento, con un solo cordero por parto generalmente.

A la crisis de la lana se suma el constante encarecimiento de los costes de producción, especialmente del alimento para el ganado. "No puedes estirar más el dinero porque los piensos y los cereales suben", afirma Batalla, describiendo la presión económica que ahoga a las explotaciones.

No puedes estirar más el dinero porque los piensos y los cereales suben"

Salvador Batalla

Miembro de Asociación Ovella Autòctona de Menorca

El reto del consumo local

A pesar de los esfuerzos de la restauración por apostar por el producto local, el precio final sigue siendo un factor decisivo para el consumidor. "Está bien comprar producto local, pero se vuelve a ir por el precio", reflexiona Batalla sobre una cadena en la que todos los eslabones se ven afectados. Aún con este panorama, la reciente Feria de la Oveja Autóctona celebrada en Es Mercadal ha sido un éxito de público y ha servido para poner en valor la raza y el trabajo de la asociación de criadores.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.