La nueva plusvalía municipal dispara el impuesto de la herencia: claves para evitar el sobrecoste
Un cambio en los coeficientes de cálculo castiga a las herencias de inmuebles con entre 7 y 15 años de antigüedad, pero hay formas de reducir la factura fiscal

Mallorca - Publicado el
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Gestionar una herencia puede ser un proceso complejo y, a menudo, costoso. Uno de los impuestos que más dudas genera es la plusvalía municipal, formalmente conocido como el Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana. El abogado Juan Planas, socio fundador de Patrium Abogados, advierte que es un error común olvidarse de este tributo, que en muchas ocasiones puede ser más cuantioso que el propio impuesto de sucesiones, especialmente en comunidades autónomas donde este último está bonificado.

Miembros de la familia discutiendo la herencia
Este impuesto municipal se aplica únicamente a inmuebles en suelo urbano y grava el aumento de valor que teóricamente ha experimentado el terreno desde que el fallecido lo compró hasta que pasa a manos de sus herederos. Según Planas, el objetivo es compensar al ayuntamiento por las mejoras en infraestructuras como el asfalto, la iluminación o los parques, que han contribuido a esa revalorización.
¿A quién beneficia y a quién perjudica el cambio?
Un cambio normativo que ha entrado en vigor en 2026 modifica los coeficientes que usan los ayuntamientos para calcular el impuesto, lo que supone un aumento significativo de la carga fiscal para un perfil concreto de herederos. La reforma "castiga muy especialmente los inmuebles que llevan entre 7 y 15 años en la propiedad", explica el abogado. Una vivienda heredada que el fallecido compró hace diez años podría ver cómo su coeficiente se incrementa un 33%, disparando el importe a pagar.
El saldazo puede llegar al 50 por 100 o más"
Socio fundador de Patrium Abogados
Planas alerta de que algunas estrategias municipales, como subir el valor del suelo y bajar el de la construcción, pueden agravar aún más la situación. Con esta práctica, aunque el IBI no varíe, la base imponible de la plusvalía aumenta, y sumado a los nuevos coeficientes, "el saldazo puede llegar al 50 por 100 o más", asegura el experto.
Sin embargo, la reforma también trae buenas noticias para otros perfiles. Las propiedades que lleven más de 17 a 20 años en el patrimonio del difunto se beneficiarán de una rebaja en el coeficiente. Con esta medida, el Gobierno busca penalizar la compraventa especulativa, aunque indirectamente afecta a las herencias, donde no existe tal especulación.
Incertidumbre y estrategia: qué hacer ahora
Esta situación genera una notable incertidumbre, ya que el real decreto que introduce los cambios debe ser convalidado por el Parlamento en 30 días. Por ello, el asesoramiento legal se vuelve crucial. La estrategia a seguir depende de la antigüedad del inmueble heredado. Si tiene entre 7 y 15 años, Planas aconseja "esperar a si hay convalidación o no" antes de liquidar el impuesto.
En cambio, si la propiedad tiene 17 o más años de antigüedad, la recomendación es la contraria. Para estos casos, es un "incentivo, haciendo ya la herencia para acogerse al beneficio antes de que cese la convalidación o no se convalide este decreto", detalla el abogado.
Cómo pagar lo justo por la plusvalía
El contribuyente tiene margen de maniobra para no pagar más de lo justo. El abogado subraya que "el asesoramiento es crucial", ya que existen herramientas para optimizar la factura fiscal. Una de las más importantes es la posibilidad de elegir entre dos métodos de cálculo: el método objetivo y el método real. Aunque por defecto se suele usar el primero, optar por el segundo puede rebajar considerablemente el impuesto, "incluso salir a cero".
Por tanto, no hay que conformarse con la liquidación inicial del ayuntamiento. Es fundamental "elegir la vía más favorable" y revisar que el valor catastral del suelo sea correcto. Además, Planas insiste en la importancia de solicitar las bonificaciones, ya que no se aplican de oficio. Por ejemplo, en ayuntamientos como el de Palma, la bonificación puede alcanzar el 95 por 100.
La plusvalía municipal no es algo fijo y negociable o no es modificable"
Socio fundador de Patrium Abogados
El mensaje final del experto es claro: no hay que limitarse a pagar el recibo. Es vital analizar, comparar métodos, exigir bonificaciones y, si la liquidación no es justa, impugnarla. "La plusvalía municipal no es algo fijo y negociable o no es modificable", concluye Planas, cuyo objetivo es que cada heredero "pague el impuesto que realmente toque a cada inmueble, en cada caso en concreto".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




