Baleares registra la peor plaga de procesionaria de los últimos 25 años
El jefe de sanidad forestal del Govern balear, Luis Núñez, detalla el avance de la oruga y ofrece las claves para minimizar los riesgos en personas y mascotas

Luis Núñez, jefe del servicio de sanidad forestal del Govern
Mallorca - Publicado el
3 min lectura10:54 min escucha
Las hileras de orugas peludas han comenzado a descender de los pinos en los bosques y parques de las Islas Baleares, una aparición que, si bien puede parecer temprana, se ajusta a los ciclos habituales. Sin embargo, la situación este año es especialmente preocupante. Luis Núñez, jefe del servicio de sanidad forestal del Govern de les Illes Balears, ha confirmado que la plaga de procesionaria experimenta un repunte significativo, con previsiones que alertan de un escenario complicado.
Un ciclo adelantado y más agresivo
Aunque la percepción ciudadana es que la procesionaria se ha adelantado, Luis Núñez aclara que su descenso "suele bajar a principios, mediados de febrero, eso es habitual". Lo realmente alarmante son las previsiones para la próxima temporada. "Los datos de nivel de afectación de profesionales del año 25, por ejemplo, Mallorca, son los peores que hemos tenido en los últimos 25 años", ha señalado Núñez, atribuyendo este pico al ciclo biológico natural del insecto.
Los datos de nivel de afectación de Mallorca son los peores que hemos tenido en los últimos 25 años"
Jefe del servicio de sanidad forestal del Govern
Estos insectos tejen sus característicos bolsones blancos en las copas de los pinos como un "invernadero" para protegerse del frío, generando calor en su interior. Contrario a lo que se podría pensar, estas bolsas de seda son pegajosas y se adhieren con fuerza a las acículas de los pinos, por lo que el viento no logra derribarlas.
En la web sanidadforestal.caib.es se pueden consultar los mapas que muestran las zonas más "fastidiadas", que actualmente se concentran en todo el llano de Mallorca, con niveles 3, 4 y 5, a excepción de parte de la Serra de Tramuntana y la zona de Pollença.
Un problema social y de salud pública
El ciclo de la procesionaria comienza en agosto y septiembre con el vuelo de las mariposas y la puesta de huevos. Las orugas nacen en octubre y, tras alimentarse durante la noche y protegerse en los bolsones durante el día, descienden al suelo en esta época para enterrarse y continuar su ciclo. Este descenso convierte lo que era un problema forestal en "un problema social", debido al peligro que suponen sus pelos urticantes, un mecanismo de defensa contra depredadores.
La principal recomendación para los dueños de mascotas es llevar a los perros bien atados con correa para evitar que se acerquen a olisquear o morder las orugas, lo que puede provocar graves reacciones. Del mismo modo, se debe impedir que los niños jueguen con ellas. La prevención es clave, y Núñez insiste en que "ahora lo que hay que hacer es alejarse de las orugas".
¿Qué se puede hacer?
A nivel particular, los propietarios con pocos pinos pueden recurrir a la endoterapia, un tratamiento que se aplica en octubre o noviembre para que la oruga muera al alimentarse. Para superficies más grandes, existen empresas que realizan tratamientos de pulverización. Además, es responsabilidad de los ayuntamientos mantener limpios de orugas los parques, jardines y entornos escolares.

Trabajos para eliminar la Procesionaria
El Govern balear, por su parte, despliega distintas estrategias en cada isla, adaptadas a su masa forestal. Mallorca cuenta con 85.000 hectáreas de pinar, Menorca con 11.000, Ibiza con 25.088 y Formentera con 2.400. En las Pitiusas, cuyo nombre significa "islas de pinos", el Pino Carrasco es autóctono. En Mallorca y Menorca, las actuaciones se centran en áreas recreativas y parques naturales, mientras que en Formentera se realiza un tratamiento aéreo con helicóptero sobre toda la isla.
En el caso de Ibiza la gente no conoce este problema, afortunadamente hasta ahora"
Ibiza, donde la plaga aún no está declarada oficialmente, recibe un tratamiento más intensivo con un avión para zonas grandes y un helicóptero para las pequeñas. Allí se han instalado cerca de 10.000 trampas de feromonas para capturar a las mariposas macho. Dada la menor familiaridad de la población con este problema, se han impulsado campañas de concienciación en colaboración con el Colegio de Veterinarios para alertar sobre los graves daños que la procesionaria puede causar a las mascotas.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



