Una cría de cárabo en el parque de Castrelos
Tras comprobar que estaba bien, los agentes se pusieron en contacto como el Centro de Recuperación de Fauna de Galicia, ubicado en Carballedo.

cría de cárabo
Madrid - Publicado el - Actualizado
2 min lectura
Encontrada una cría de cárabo en el parque de Castrelos. Así lo han informado desde la Policía local de Vigo tras recibir la llamada de un vecino que alertaba de este añazgo.
Sucedió el pasado domingo 2 de febrero, cuando un particular avisaba que se había encontrado lo que se presumía como la cría de una ave rapaz. Ante la llamada de un particular, se desplazaron hasta la zona miembros de la Unidad Medioambiental de Intervención en el Rural (UMIR). Y una vez alli, pudieron identificar el ave como un cárabo común, que presentaba los siguientes rasgos: ojos marrones y oscuros, cabeza grande y redondeada, garras de ave rapaz, pelaje blanco y con plumas oscuras( correspondiente a cría).
Se mostró en todo momento dócil y tranquilo, por lo que los agentes procedieron a reogerlo y trasladarlo a dependencias Policiales, donde se verificó su estado y se descartó que sufirese algún tipo de daño. Tras todas las verificaciones se avisó al Centro de Recuperación de Fauna de Galicia, ubicado en Carballedo (Cerdedo - Cotobade), que procedieron más tarde a recogerla.
Un ave que la mitología asocia con la mala suerte
El cárabo común es un ave rapaz de tamaño medio, común en los bosques de gran parte de Europa y Asia. Normalmente construyen su nido dentro del hueco de un árbol. Es un ave no migratoria y altamente territorial, lo que provoca que muchos ejemplares jóvenes mueran de hambre si no pueden encontrar un territorio libre una vez que se separan de sus padres.
Actúa por las noches y principalmente caza roedores. Para su cacería nocturna cuenta con adaptaciones visuales y auditivas y se ayuda con su vuelo silencioso. El cárabo común es capaz de atrapar lechuzas más pequeñas, pero a su vez puede ser presa del búho real y el azor, y los zorros son una causa importante de muerte entre los polluelos. Sus hábitos nocturnos y su característico llamado, considerado espeluznante y fácilmente imitable, han hecho que se le asocie mitológicamente con la mala suerte y la muerte.



