La Inteligencia Artificial como herramienta útil para la prevención del suicidio
El proyecto STOP lleva años analizando patrones en las redes sociales que permitan detectar posibles tendencias suicidas entre los jóvenes y ofrecer ayuda "para romper la burbuja"

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Madrid - Publicado el - Actualizado
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El proyecto STOP (Suicide prevenTion in sOcial Plattforms) lleva años analizando las redes sociales en busca de patrones asociados a diversas enfermedades mentales y prestando una especial atención al suicidio a través de herramientas de Inteligencia Artificial que permiten detectar esas conductas "y poder así prestar una ayuda en forma de mensajes que llegan a esas personas, sobre todo jóvenes, a través de esas mismas redes sociales".
Nos lo cuenta la ingeniera gallega y doctora en Informática en la Universidad Pompeu Frabra de Barcelona, Ana Freire, coordinadora del proyecto STOP "en el que llevamos trabajando desde el año 2017" y con el que han conseguido llegar a alrededor de un millón de personas "aunque es muy difícil saber en qué casos estos mensajes han servido para revertir situaciones de riesgo de suicidio o incluso, han podido evitarlos".
Su sistema de IA permite "no sólo analizar el texto y qué palabras escribe una persona en sus redes con disparadores de alerta de suicidio como problemas con drogas, de pareja o de acoso escolar", sino también "analizar las imágenes que sube por si están relacionadas con esos problemas y su actividad en redes sociales, como la frecuencia de escritura que muestre un patrón de sueño regular", comprobando también "el apoyo social que tiene esta persona en las redes, qué amigos tiene, qué likes recibe y a quién sigue".
Es decir, asegura Ana, "trasladar lo que psicólogos y psiquiatras preguntan en las consultas presenciales a las redes sociales e intentar dar respuesta a estas preguntas", dejando muy claro que "no identificamos a ningún usuario, hacemos este estudio a nivel general", buscando perfiles comunes y enviando un mensaje de ayuda "prerservando totalmente el anonimato".
Todos estos análisis permiten lanzar campañas a nivel nacional en las que se envían los mensajes a aquellos perfiles que se consideran puedan ser de más riesgo y con las que han conseguido, por ejemplo, "que se incrementaran en un 60 % las llamadas a teléfonos de ayuda y de prevención al suicidio", con lo que queda claro, asegura Ana Freire "que hay una necesidad importante de ayuda en las redes sociales".
Aunque, insiste "lo más importante es el entorno de estas personas en las redes y en la vida, ya que en muchas ocasiones se encuentran en una burbuja muy dañina en la que constantemente a través de las redes sociales les llegan mensajes que profundizan en este aislamiento", por lo que es muy importante "romper esa burbuja", para lo que desde el proyecto STOP "estamos estudiando cómo diseñar sistemas de reconocimiento de contactos que no sean dañinos para esas personas".
Y para ello seguirán siviéndose de las herramientas de Inteligencia Artificial que certifiquen, concluye Ana, "que la IA también puede servir para el bienestar humano".

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