Trabajadores de la residencia La Magdalena, en As Pontes, se concentran contra la "presión laboral" y el deterioro asistencial
El sindicato CIG denuncia la falta de personal, la contratación de perfiles sin formación y el despido "disciplinario" de una empleada para "amedrentar" a la plantilla

Concentración ante el centro de As Pontes
Ferrol - Publicado el
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La plantilla de la residencia La Magdalena, en As Pontes, se ha concentrado este jueves frente a las instalaciones del centro para exigir condiciones laborales dignas y denunciar el "clima de presión" que ejerce la dirección del Grupo Instituto Gerontológico Astur. La protesta, convocada por el sindicato CIG, ha puesto el foco en la sobrecarga de trabajo y el impacto directo que esta situación está teniendo en la calidad de la atención a los residentes.
El responsable de la CIG en As Pontes, Hixinio Adega, ha alertado sobre la gravedad de la situación interna, señalando que el ambiente laboral es insostenible. “Debido al clima de presión al que la dirección somete a la plantilla, mucha gente está de baja y los turnos tienen deficiencias de personal, lo que va en detrimento de las personas atendidas”, ha explicado Adega durante la movilización.
Falta de personal y formación insuficiente
Desde el sindicato denuncian una falta constante de trabajadores en los turnos, especialmente en las áreas de gerocultura y enfermería. Según Adega, la empresa justifica la situación alegando dificultades para encontrar candidatos, pero critica que se está incorporando a personal sin la formación adecuada. "Están metiendo a trabajadores que no tienen los cursos necesarios y el primer día ya tienen que desempeñar sus funciones, obligando al resto de la plantilla a enseñarles mientras realizan su propio trabajo", ha lamentado.
Esta sobrecarga, sumada a la mala organización y a la escasez de material de cuidados en momentos puntuales, ha provocado un éxodo de empleados veteranos que optan por abandonar el centro en busca de otros empleos, así como un elevado índice de bajas médicas.
Despido "disciplinario" para generar miedo Uno de los detonantes de la protesta ha sido el reciente despido disciplinario de una trabajadora, que el sindicato CIG califica de improcedente y arbitrario. La CIG sostiene que la dirección ha utilizado "argumentos genéricos y abstractos" con un objetivo claro: "Amedrentar al resto del personal para que circule". Por ello, exigen la readmisión inmediata de la empleada y el cese de las prácticas de hostigamiento.
La central sindical hace un llamamiento urgente a la dirección del centro para que reestructure el trabajo con el personal necesario. "No hay que olvidar que se trabaja con personas que necesitan atención especial; condiciones laborales dignas para los trabajadores son fundamentales para que los residentes estén lo mejor atendidos posible", concluyen desde la representación sindical.



