Sabela Naranjo, entrenadora emocional en Ferrol, recomienda los juegos de mesa como terapia
Naranjo nos revela cómo estas actividades lúdicas se convierten en una herramienta para descubrir la propia personalidad y mejorar las habilidades sociales

Sabela Naranjo, entrenadora emocional
Ferrol - Publicado el
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Los juegos de mesa se han revelado como una potente herramienta para el desarrollo personal y la gestión de las emociones. Según explica la entrenadora emocional Sabela Naranjo, el juego es una forma de aprender sobre nosotros mismos de manera divertida y lúdica, un mecanismo que utilizamos en la infancia y que tendemos a abandonar al hacernos adultos. "Es una manera de aprender sin que te des cuenta, una primera puerta de entrada a la terapia", asegura Naranjo.
La experta destaca que estos encuentros lúdicos no consisten únicamente en jugar, sino que el verdadero aprendizaje se produce en la fase posterior. Después de cada partida, se abre un espacio de reflexión sobre cómo se han sentido los participantes, activando el mundo emocional y las habilidades sociales. Es en ese momento donde el acompañamiento profesional resulta clave para un "aprendizaje terapéutico".
La personalidad, al descubierto
El comportamiento durante una partida es un fiel reflejo de nuestra personalidad. Las reacciones al ganar o perder son un claro indicador: hay quien se enfada, se entristece, alardea de la victoria o incluso siente pena por el perdedor. "¿Qué sientes cuando pierdes? ¿Qué haces cuando pierdes?", plantea la experta. Naranjo utiliza el ejemplo del clásico juego de las sillas para ilustrar cómo afloran diferentes patrones de conducta.
En este juego, explica, "vas a mostrar tu personalidad", desde la persona competitiva que empuja a quien sea por la silla, hasta quien no se entera de que tiene una oportunidad delante o aquella que, de forma altruista, avisa a otra para que la ocupe. "Se ve muchísimo de nuestra personalidad en cualquier juego", asegura.
Beneficios más allá de la diversión
Entre los beneficios terapéuticos de los juegos, Naranjo subraya el autoconocimiento y la capacidad de fomentar la atención plena. La concentración requerida por el juego ayuda a estar en el presente y a desconectar de las preocupaciones diarias. "Es que estuve las dos horas que me olvidé de todo, incluso del móvil", le han comentado participantes de sus talleres.
Además, estas actividades son una forma eficaz de reducir el aislamiento y combatir la soledad, un sentimiento cada vez más extendido en todas las edades. El entorno grupal obliga a socializar, a mejorar la comunicación y a recuperar la habilidad para conversar. Durante las partidas se practican la toma de decisiones, el liderazgo, la escucha activa y la comunicación no verbal, por ejemplo, en los juegos de mímica.
Tipos de juegos para todos
Existen dos grandes líneas de juegos: los competitivos, donde uno gana y otro pierde, y los cooperativos, en los que los participantes unen fuerzas para vencer al propio juego. La elección depende del objetivo, ya que para las personas a las que no les sienta bien la competición, "está bien enseñarles lo que es la cooperación". Dentro de estas categorías, la variedad es inmensa: de deducción, de memoria, de agilidad mental como el Dobble, de intuición como The Mind o de mímica y dibujo.
Para poner en práctica todos estos conceptos, Sabela Naranjo organiza un encuentro mensual bajo el título Emociones en Juego. La próxima cita será el sábado 28 en Espacio Vivo. Los interesados en participar pueden contactar con la organizadora a través de sus perfiles en redes sociales como Instagram o Facebook, buscándola por su nombre.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



