La huelga de autobuses de A Coruña se enquista y aboca a un paro indefinido que pondría "en jaque" a los usuarios
Tras dos meses de paros y con la huelga a punto de ser indefinida, una afectada de Narón exige una solución a la patronal y a la Xunta

Jessica Rivas es una de las afectadas por la huelga de los transportes interurbanos
Ferrol - Publicado el
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La huelga de transporte de viajeros por carretera en la provincia de A Coruña continúa sin visos de solución tras dos meses de paros intermitentes. El conflicto se encamina a una nueva fase, ya que si no se produce un acuerdo de última hora, la huelga pasará a ser indefinida a partir del próximo lunes, 2 de febrero. La última mediación fracasó y mantiene en vilo a miles de usuarios, entre ellos Jessica Rivas, una vecina de Narón que se ha visto forzada a dejar su trabajo por la imposibilidad de usar el autobús.
La odisea de ir a trabajar
Jessica Rivas, residente en Narón, ha explicado cómo el autobús era fundamental en su día a día para llevar a su hijo a la escuela y después desplazarse a su puesto de trabajo. La huelga le provocaba llegar tarde tres de los cinco días de la semana. "Al final de 5 días que trabajo, pues, que trabajaba, pues 3 estaba llegando tarde", lamenta. Esta situación la ha obligado finalmente a dejar su trabajo.
La decisión ha supuesto un duro golpe económico para su familia. Ahora, se enfrenta a la incertidumbre de "buscar algo nuevo que se pueda adaptar a no depender del bus, porque no sabemos si lo vamos a tener o no". Su caso, lejos de ser aislado, refleja la situación de muchas otras familias, especialmente en zonas rurales, que también sufren las consecuencias de los paros y el aumento de los atascos.
Una llamada de atención por la seguridad
La frustración en una parada de autobús, esperando un servicio que no llegaba, fue el detonante para que Jessica Rivas y otras madres decidieran iniciar una recogida de firmas que ya suma casi 900 apoyos. El objetivo es reclamar un acuerdo que ponga fin al conflicto. Las firmas se enviarán a Transgacar y a la Consellería de Mobilidade de la Xunta de Galicia.
Rivas subraya la responsabilidad de la administración autonómica. "Por mucho que eche responsabilidades a las empresas, realmente los responsables de la movilidad son ellos, entonces, lo que queremos es que ayuden a la mediación", afirma. La usuaria también ha expresado su preocupación por las condiciones laborales de los conductores, en concreto por las jornadas de 15 horas de presencia que, según se ha comentado, tienen algunos trabajadores. "No me parece seguro para que mis hijos vayan en el autobús, cuántas horas duermen", ha sentenciado.
Unas negociaciones bloqueadas
La huelga, que hasta ahora ha sido intermitente, tiene todos los tintes para convertirse en indefinida a partir del lunes 2 de febrero si no se producen avances. La última mediación, celebrada en la sede del Consello Galego de Relacións Laborais el pasado lunes, volvió a fracasar, dejando bloqueada la negociación entre la patronal y los sindicatos.
Ernesto López, responsable de transportes de la CIG en la provincia de A Coruña, señala que la patronal utiliza excusas como supuestos sabotajes para evitar avanzar en las conversaciones y que varias empresas están dispuestas a alcanzar acuerdos, pero la falta de voluntad de algunos directivos mantiene enquistado el conflicto. Además acusa directamente al presidente de Monbús, Raúl López, de tener secuestrada la negociación.
Este jueves los trabajadores se han movilizado delante del Hórreo en Santiago, para presionar a la Xunta a que busque una solución, en una semana en la que han suspendido los paros.
El responsable sindical manda un mensaje a los usuarios, les recuerda que el conflicto no es su culpa y que quieren resolverlo para mejorar su situación y firmar un nuevo convenio colectivo, pero necesitan una mesa de negociación que funcione.
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