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Rosas rojas, escalera sin vidriera y primeras protestas: la cara B de la investidura en A Coruña

Repasamos algunas de las anécdotas e imágenes de la toma de posesión de Inés Rey

Pancarta enrollada en apoyo a los trabajadores de Alcoa e Isowat

Pancarta enrollada en apoyo a los trabajadores de Alcoa e Isowat

Noela Bao

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 22:52

Si Xulio Ferreiro apelaba en la legislatura saliente a un mandato de primeras veces, la de la socialista Inés Rey comienza sumando algunos hechos inéditos en la historia de A Coruña. Por primera vez, una mujer se hace con el bastón de mando de A Coruña tras salir de las urnas -Berta Tapia fue regidora interina en el 1978 cuando dimitió Liaño Flores- y, por primera vez, la sesión de investidura se celebró por la tarde en vez de ser por la mañana. El anterior gobierno local no reservó el salón de plenos para la celebración de la sesión, por lo que el espacio político por excelencia de María Pita se dedicó a su uso habitual de los sábados: las bodas.

No era un enlace, pero en el Palacio Municipal abundaron los trajes y los tacones entre los invitados a la toma de posesión de Inés Rey, que llenaron la tribuna de invitados del salón de plenos y también varias salas de la Planta Noble de María Pita. Ahí se instalaron pantallas para seguir el desarrollo del pleno, con interpretación de signos incluida.

Pantalla instalada en la Sala de Prensa

Pantalla instalada en la Sala de Prensa

Entre los que se escapó a la corbata estaba el concejal de Marea Atlántica, Xiao Varela, cuya camiseta naranja en apoyo a los trabajadores de Alcoa destacó en la foto de familia de la nueva corporación. Iba a juego con la pancarta que colocó el ejecutivo de Xulio Ferreiro en la fachada del inmueble, enrollada desde hace meses por la acción del viento y que, de momento, nadie del nuevo equipo de Inés Rey se ha atrevido a retirar... o al menos desplegar.

Xiao Varela, con su camiseta naranja

Xiao Varela, con su camiseta naranja

Las primeras pancartas homologadas de esta legislatura aparecieron antes de la toma de posesión. “Parque da Agra xa!”, “Elviña non se vende” y “pola defensa do sistema público de pensións”, rezaban los lemas de los vecinos que recibieron con sus gritos a los invitados a la sesión de investidura, en la plaza de María Pita. Cuestiones pendientes, que abren el “debe” el nuevo ejecutivo, pese a que no todas dependan de la responsabilidad municipal.

Protestas en la plaza de María Pita

Protestas en la plaza de María Pita

Tras los gritos iniciales, los invitados a la investidura accedieron a la Planta Noble de María Pita. Lo pudieron hacer por la escalera de Honor, que hasta hoy estuvo cerrada y con plásticos por las labores de cambio de la vidriera franquista. La nueva cristalera no está lista, y Ferreiro esta semana indicaba que por motivos de “seguridad” no se recomendaba utilizar este acceso. Mandan los nuevos, y determinaron que se abriese la escalinata bajo un techo en el que, de momento, solo hay un recubrimiento vacío.

Cristalera vacía encima de la escalera de honor

Cristalera vacía encima de la escalera de honor

LA JURA DE LOS SÍMBOLOS

La toma de posesión de algunos concejales no se limitó, en muchos casos, a prometer o jurar el cargo. Cada uno de los concejales del PSOE llevó una rosa roja hasta el centro del salón de plenos, donde estaba situado el ejemplar de la Constitución y el texto tipo para leer. Los dos representantes del BNG optaron por los claveles, al tiempo que se comprometieron a “defender” los intereses de los coruñeses. Los nacionalistas prometieron “por imperativo legal”, igual que los seis concejales de Marea Atlántica, que incluyeron en sus discursos como en la investidura de 2015, a cumplir “el código ético” de la formación.

Texto tipo para la promesa o juramento del cargo

Texto tipo para la promesa o juramento del cargo

Con tanta puesta en escena, muchos de los concejales se olvidaron de recoger tras el juramento la medalla de concejal. La inexperiencia también ayuda: en esta legislatura se estrenan 17 concejales de los 27 totales.

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Ambiente en el salón de plenos

Seguro que sonrieron al verlo, detrás de ellos, los predecesores. Porque acudieron a la investidura de Rey cuatro ex-alcaldes de la ciudad: del más veterano, José Manuel Liaño Flores, al más reciente, Xulio Ferreiro, pasando por el popular Carlos Negreira o Francisco Vázquez. Del legado del embajador se acordó en su discurso Inés Rey, pese a que Vázquez hace tiempo que se alejó del Partido Socialista. Los exregidores compartieron espacio en la tribuna con los familiares de la regidora, a los que se acercó en cuanto recibió la vara de mando.

Tribuna de invitados en el salón de plenos

Tribuna de invitados en el salón de plenos

COINCIDENCIAS ENTRE PARTIDOS

En la zona VIP del salón de plenos seguían atentamente la investidura los dos hijos de Inés Rey. Roque, uno de ellos, se llama igual que el hijo de Xulio Ferreiro. Las coincidencias entre partidos también fueron estéticas: Rey iba de traje chaqueta blanco, el mismo modelo que eligió la popular Beatriz Mato.

Corporación de A Coruña para la legislatura 2019-2023

Corporación de A Coruña para la legislatura 2019-2023

La socialista comenzó el discurso con voz firme, y el único momento en el que se emocionó fue cuando se acordó de sus abuelos, “a quienes nada haría más felices que ver a su nieta portando el bastón de mando de su ciudad”. De la vara de alcaldesa no se desprendió ni cuando compareció, tras la sesión, ante los periodistas, y con ella recibió a la marea de gente accedió al salón de sesiones tras la finalización del pleno, con momentos puntuales de atasco que obligaron a abrir todas las puertas del recinto.

Besos, abrazos, 'selfies' y felicitaciones prolongaron una investidura que terminó antes de las siete de la tarde y en la que no hubo pinchos dentro de María Pita. Para los futboleros, una bendición: a las nueve comenzaba el Málaga-Dépor. Aunque seguro que quien pagó unas rondas fue la concejala popular Rosa Gallego, que hoy, 15 de junio, está de cumpleaños.

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