La desesperada petición de una ONG de Montijo que trabaja con los afectados por el Tren de Borrascas en Extremadura: "Con un euro podemos hacer un milagro"
La ONG "Llama a la Puerta de la Esperanza" se ve desbordada para atender a 800 familias que se han quedado sin nada por las lluvias que han arrasado los campos de la comarca

Recogida de ayuda,
Badajoz - Publicado el
3 min lectura15:25 min escucha
El reciente temporal que ha afectado a la comarca de Las Vegas Bajas en la provincia de Badajoz ha dejado una profunda herida social. Centenares de familias, muchas de ellas dependientes de la campaña de la aceituna, se han quedado sin trabajo y sin recursos. Ante esta situación, la ONG Llama a la Puerta de la Esperanza de Montijo ha lanzado un llamamiento urgente, al verse desbordada por las peticiones de ayuda de casi 800 familias de la zona.
La ayuda de un euro
Lucas Fernández, portavoz de la organización, explica la crítica situación: "Ahora mismo tenemos cien y pico de kilos, pero es que es una miseria para tantísimas familias". Por ello, han iniciado una campaña de microdonaciones. "Estamos pidiendo un euro por persona. Sabemos la situación por la que está mucha gente, y con ese euro, si somos muchos, podemos hacer un gran milagro", asegura Fernández. Las donaciones se pueden realizar por Bizum al teléfono de contacto de la ONG (603 477 048), y la organización se compromete a publicar los tickets de compra en su página de Facebook para garantizar la transparencia.
Niños llorando por la noche que querían comer"
ONG Llama a la Puerta de la Esperanza
También se pueden enviar alimentos no perecederos directamente a la sede de la ONG, a nombre de Lucas Fernández, en la calle Valera Casada, portal 8 bajo b, 06480, Montijo. La necesidad más acuciante es de productos básicos como legumbres, aceite, azúcar, sal y latas de conserva, que componen las bolsas de emergencia que reparten y que apenas duran un par de días para una familia.
Rostros detrás de la necesidad
Lo que más ha sorprendido a la ONG es el perfil de los nuevos solicitantes. "Son familias normales que nunca nos han pedido nada", comenta Lucas Fernández. El portavoz relata con la voz quebrada la llamada de una madre de 28 años a las once y media de la noche: "Me llamó llorando a lágrima viva [...] se ha quedado sin trabajo, sin paro, sin nada, y los niños llorando por la noche que querían comer. Eso se me partió el alma".
Si la gente se acostumbra a no comer durante seis meses, no hay problema"
Llama a la Puerta de la Esperanza
La escasez ha llegado a tal punto que la falta de productos de higiene se ha vuelto crítica. La organización ha repartido los últimos paquetes de pañales que tenía a madres que "estaban cambiándole a los niños como hacían nuestras abuelas antiguamente", con trozos de tela. Lo mismo ocurre con el gel o el papel higiénico. "La gente, si no puede ducharse o asearse, prefiere comprar una barra de pan", lamenta Fernández.
La burocracia no llega a tiempo
Incluso los servicios sociales de la zona están derivando casos a la ONG, desbordados por la situación. Lucas Fernández critica la lentitud de las ayudas institucionales, que "tardan de dos a seis meses en llegar, ya sea la renta vital, la garantizada o el mínimo vital". Con amarga ironía, concluye: "Si la gente se acostumbra a no comer durante seis meses, no hay problema, pero como no se acostumbren, quieren comer todos los días".
A pesar de contar con el apoyo del Ayuntamiento de Montijo, el Partido Popular de Extremadura, la asociación de empresarios de Montijo y otros colectivos locales, la ayuda es insuficiente. Desde la Llama a la Puerta de la Esperanza insisten en que necesitarían "más de mil kilos" para poder solventar este problema hasta que los campos se recuperen y las familias puedan volver a trabajar. Su filosofía es clara: "No le hagamos más difícil la vida a estas personas, busquémosle soluciones, trabajo y alternativas".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



