La saga de los Escudero en el Carnaval de Badajoz: el regreso de un padre por su hija
El legendario murguero Francis Escudero, que había anunciado a los suyos su retirada, se presenta este jueves como guitarra de la murga de su hija Laura en un emotivo relevo generacional.

Escucha a Laura y Francis Escudero mientras preparaban el escenario en el Teatro
Badajoz - Publicado el - Actualizado
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El legado murguero se transmite de padres a hijos en el Carnaval de Badajoz. Francis Escudero, una auténtica institución de la fiesta, decidió hace unos meses aparcar su anunciado descanso para volver a las tablas del Teatro López de Ayala. Y lo hace de una forma especial: como guitarrista de la murga de su hija, Murger Queen, materializando un relevo generacional que fusiona veteranía y sangre nueva.
La trayectoria de Francis Escudero está eternamente ligada a la murga Marwan Chilliqui, con la que alcanzó la cima en 2009 al ganar el primer premio con “Los que se enteran de todo... y lo cuentan.”. Tras su marcha, su periplo murguero le llevó a pasar por la divertida “Espantaperros” para finalmente recalar en “Pa 4 Días”, donde ha permanecido junto a su hermano, el también murguero Abel Escudero, siendo el pilar de la composición musical.
Un relevo generacional inesperado
En el verano de 2025, Francis Escudero comunicó a sus compañeros de “Pa 4 Días” su intención de tomarse un descanso y disfrutar del Carnaval de 2026 desde el patio de butacas del López. Paralelamente, su hija mayor, Laura Escudero, forjaba su propio camino. Tras iniciarse en las “Policinelas”, se unió al proyecto de “Murger Queen”, una formación conectada a la historia de su padre a través de José Luis “El Pleura”, miembro de los “Marwan Chilliqui” y familiar de varias componentes del grupo.
Al conocer la noticia del descanso de su padre, Laura vio una oportunidad. Fue ella quien le propuso unirse a “Murger Queen” para aportar su experiencia. “Necesitamos una guitarra sólida, alguien que sujete la armonía. Alguien que nos guíe. Tú podrías ser ese pilar. Sería… nuestro sello de garantía”, le planteó.
La propuesta fue aceptada. Francis Escudero atribuye la decisión a los “caprichos de las hijas”, pero reconoce que a él también le hacía “mucha ilusión”. Describe los meses de trabajo conjunto como una experiencia inmejorable. “Los ensayos con ella, pues han sido maravillosos, la verdad que mejor no me han podido tratar”, ha afirmado el veterano músico.
La noche más especial
Ante la inminente actuación, Francis confiesa sentir algo completamente nuevo. “Habrá que esperar, pero ya el día se presenta con unos nervios que son totalmente diferentes de los que he tenido cualquier otro año”, ha declarado, evidenciando la carga emocional de compartir escenario con su hija en un rol diferente, el de músico acompañante y padre.
Ya el día se presenta con unos nervios que son totalmente diferentes de los que he tenido cualquier otro año"
Murguero
Para Laura, tener a su padre en la murga ha sido “muy bonito”. Lo considera un referente no solo para ella, sino para todos los murgueros de Badajoz. Destaca la integración de Francis en el grupo, donde ha sido “uno más en todo momento”. La conexión es total, ya que otras componentes, como las sobrinas de “El Pleura”, también han crecido viendo ensayar a sus referentes.
Cantas muy mal, hija, actúa mucho y se nota menos"
Murguero
Laura Escudero recuerda con humor y cariño el primer consejo que le dio su padre cuando empezó en las “Polichinelas”, consciente de sus limitaciones vocales: “Cantas muy mal, hija, actúa mucho y se nota menos”. Un consejo que es herencia de grandes maestros de las murgas como “El Pleura” de Marwan. Ahora, desde la madurez, valora más que nunca el acompañamiento de su padre: “yo escucho su guitarra y sé que su guitarra es una cosa que a mí, como sorda, me sorprende bastante”.
Murger Queen: Aquí No Hay Quien Viva
Así ha nacido el proyecto 2026, que se presenta en el López de Ayala bajo el nombre “Murger Queen: Aquí No Hay Quien Viva”. Esta actuación no solo representa la unión de dos generaciones de Escudero sobre las tablas, sino también la transfusión de pasión que mantiene vivo el espíritu del carnaval. Es la historia de un maestro que cede el protagonismo para sostener la armonía de la nueva era.



