Una agricultora de Tierra de Barros se sube al tractor para romper con los prejuicios en el campo
Cristina Rosado, vicepresidenta de la nueva asociación de agricultores JATIB, anima a otras jóvenes a trabajar en la agricultura: "No hay ninguna limitación"

Entrevista a la agricultora Cristina Rosado
Almendralejo - Publicado el - Actualizado
2 min lectura12:24 min escucha
Ha nacido una nueva asociación de jóvenes agricultores en Tierra de Barros, JATIB, con el objetivo de impulsar la renovación del sector agrario y facilitar el relevo generacional. La asociación, formada por medio centenar de socios, está presidida por José María Ponce Álvarez y cuenta con Cristina Rosado del Hoyo como vicepresidenta.
Un sector con grandes desafíos
JATIB nace por "la necesidad de una representación de un grupo de jóvenes agricultores", según Rosado, de 30 años de edad. La vicepresidenta destaca que uno de los mayores problemas es el "escaso relevo generacional", una situación agravada por las "barreras" que encuentran los jóvenes. "Como tengas que partir desde cero es prácticamente imposible", afirma, debido a las enormes inversiones necesarias.

Cristina Rosado del Hoyo
La joven también señala la excesiva burocracia como un obstáculo que limita la actividad y la planificación. Aunque reconoce que los expedientes de incorporación son algo más rápidos ahora, otros trámites como la reestructuración del viñedo siguen siendo demasiado lentos, afectando a la rentabilidad.
Rompiendo prejuicios desde el tractor
Cristina Rosado es un ejemplo de la creciente incorporación de la mujer a un sector tradicionalmente masculino. "Al final hay que contar que los prejuicios existen", reconoce. Relata cómo al principio, cuando se subía al tractor, "se me quedaba mucha gente mirando como si estuviesen viendo un platillo volante por Almendralejo".
Rosado también desmitifica la dureza del trabajo agrícola, que "ha cambiado y bastante"
Por ello, la vicepresidenta de JATIB busca dar visibilidad al trabajo de la mujer en el campo y anima a otras a seguir sus pasos. "Animo a esas chicas que cuentan con familiares cercanos con explotaciones agrícolas a que se animen", declara, insistiendo en que "lo mismo que hago yo, lo pueden hacer ellas y no hay ninguna limitación".
Un campo moderno y un futuro incierto
Rosado también desmitifica la dureza del trabajo agrícola, que "ha cambiado y bastante". Explica que la tecnología y la modernización, como las máquinas vendimiadoras o las tijeras eléctricas, han reducido el esfuerzo físico. "Ya no son como las jornadas de antes, de hace 30 o 40 años", señala.
El campo no puede morir"
Agricultora
A pesar de los avances, el futuro presenta amenazas como la expansión de los "fondos de inversión" que adquieren explotaciones. Para JATIB, la clave es que los jóvenes decidan "seguir trabajando la tierra". La vicepresidenta concluye con una defensa del sector como motor económico comarcal, afirmando que "el campo no puede morir", ya que "es lo que le da vida a los pueblos".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



