CRÓNICA COPE
El Valencia golea al Madrid con Gayà y Soler estelares
El equipo de Javi Gracia rompió con una racha de cuatro partidos consecutivos sin ganar y el valencianismo, por fin, se llevó una alegría

Celebración de Soler tras sus goles
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Las estadísticas dijeron, al término del encuentro, que el Valencia había perdido todos los duelos con su rival: centros, disparos a puerta, remates, saques de esquina, llegadas al área. También se escuchó, entre los seguidores más críticos y sufridores con su equipo, que los árboles no debían impedir ver el bosque: la plantilla carece de muchas cosas y el daño hecho por la gestión en el último año todavía estaba por pagarse. Temporada larga. Es cierto. El Valencia vislumbra un presente y futuro inmediato gris oscuro casi negro. Pero la noche de hoy bien merece un ‘ya nos preocuparemos por todo eso mañana’.
Aquí puedes escuchar los cuatro goles del Valencia CF en Tiempo de Juego

Piña de los jugadores del Valencia CF en Mestalla
Porque el Valencia de las dudas, de la crisis y la mala gestión, de la falta de sentimiento, de Singapur, del dolor por lo pasado y de la incertidumbre futura se impuso 4-1 al Real Madrid en Mestalla. Lástima el silencio en las gradas. Y lo hizo con paciencia, coraje y capacidad de sufrimiento. Lo gestó consciente de su inferioridad y de sus debilidades. Lo materializó conociendo sus defectos y tirando de orgullo y corazón. En definitiva, lo logró con Guillamón, Gayà, Soler, Kangin o Lato sobre el terreno de juego. Exprimiendo el jugo de la factoría Paterna. Recordándonos cuánto talento emerge del vivero que ha sido y es la cantera.
Ganó el Valencia en un partido sin prisa por llegar al final. Aprovechando la zozobra del Madrid, que se vio vencedor con el tanto inicial y que se dejó llevar con tanto VAR. Porque también tuvo algo de histórico la cita: tres penaltis en un mismo partido en contra del Real Madrid, lo nunca visto. El encargado de materializarlos fue siempre el mismo: Carlos Soler. Y eso que falló el primero y se lo mandaron repetir, porque Yunus y Lucas Vázquez entraron en el área antes de tiempo a por el rechace. Soler, lejos de amedrentarse por su error, volvió a ejecutar la pena máxima para igualar el encuentro, algo que volvería hacer dos veces más en la segunda mitad.

Control en el aire de Gayà
Ganó el Valencia de Gayà. Ese niño de Pedreguer que hacía con su padre 200 kilómetros al día para ir a entrenar y que ha sufrido como pocos las alegrías y disgustos del escudo. Gayà, el mejor lateral izquierdo de este país, el portador del brazalete. Valencianista de corazón que hoy, en un marco y ante un rival inmejorable, demostró que hasta en las noches más oscuras se puede brillar con luz propia. Su partido, en defensa y en ataque, fue prodigioso. Su rabia con cada gol, el clavo ardiendo al que agarrarse para el valencianismo. No pierdan la fe: nos queda Gayà.
El Valencia ganó y terminó así con una racha de cuatro partidos sin ganar. Justo antes del parón liguero por los compromisos internacionales. El momento no podía ser más oportuno. Quién sabe: igual esta victoria sirve para volver a creer. Para que el entrenador piense que, pese al destrozo causado, aún quedan mimbres con los que construir un equipo competitivo. 11 puntos; mitad tabla. Ya llueve menos.

Javi Gracia en pleno partido
Es cierto: al equipo le falta mucho. Ni qué decir al proyecto. Lo de los árboles y el bosque. Pero eso, con permiso, será a partir de mañana. Hoy queda el regusto de la victoria, la goleada al Real Madrid. Solo una pega: que no hubiera 50.000 almas en Mestalla para, en un año para el olvido, romperse la garganta con cada gol y el pecho en abrazos con el compañero de butaca. Cuánto se echa de menos el fútbol con aficionados…



