Marc, emprendedor en Castellón, revela la cara B de montar una lavandería: “Al principio, tenía algún problemilla más, alguna avería, pero lo solucionamos y ahora estoy contento”
Marc, un emprendedor de Castellón, revela las cifras de su lavandería autoservicio, un modelo de negocio en auge que exige menos tiempo pero un alto desembolso
@Eric_Ponce
Madrid - Publicado el - Actualizado
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En un pequeño pueblo de Castellón de 6.500 habitantes, Marc, un emprendedor, ha decidido explorar un modelo de negocio en plena expansión: las lavanderías autoservicio. Tras una etapa personal complicada, buscaba una actividad que le demandara poco tiempo y energía, encontrando en este formato una oportunidad para empezar de nuevo. Ahora, desvela las cifras reales, los retos y la verdadera rentabilidad de un negocio que, aunque parece sencillo, esconde una historia mucho más compleja.
Una inversión inicial de 80.000 euros
Poner en marcha la lavandería supuso un desembolso inicial de 80.000 euros. La mayor parte, 60.000 euros, se destinó a la compra de las máquinas, un conjunto de cuatro lavadoras y tres secadoras de la marca Speed Queen, y la cartelería. A esto se sumaron 15.000 euros para la reforma integral del local, que incluyó electricidad y fontanería, y otros 5.000 euros para la instalación del gas natural, un proceso que se demoró seis meses y le obligó a pagar el alquiler del local sin poder operar.
Lavandería
El modelo de negocio no es una franquicia tradicional, sino un proyecto llave en mano. La empresa fabricante de las máquinas, Speed Queen, le asesoró durante todo el proceso, desde el estudio de mercado hasta la obtención de la licencia de actividad. Una vez pagadas las máquinas, Marc no tiene que abonar royalties ni cuotas mensuales a la marca, más allá de la compra opcional del jabón.
Media hora al día para un beneficio ajustado
La gestión diaria del negocio es su principal atractivo. Marc le dedica aproximadamente media hora cada día a limpiar el local, recaudar el dinero y asegurarse de que todo esté listo para la jornada siguiente. Esta operativa de bajo mantenimiento le permite gestionar la lavandería con la ayuda de su familia y, al mismo tiempo, planificar nuevos proyectos profesionales.
Te lo tienes que coger, no como un negocio principal, sino como un negocio aparte con el que ganas algo"
Emprendedor
La facturación mensual es muy variable y depende de la estacionalidad, oscilando entre los 900 euros de los meses de verano y los 4.000 euros en el pico del invierno. Tras descontar gastos fijos como el alquiler (357 euros más impuestos) y variables como la luz, el gas, el agua y el jabón, el beneficio es ajustado. Durante su primer año de actividad, la lavandería generó un beneficio neto de 3.000 euros, sin que Marc se asignara un sueldo. Para este segundo año, espera alcanzar un rendimiento del 5 o 6%.
Marc explica que este es un negocio para tomárselo como una fuente de ingresos extra. “Te lo tienes que coger, no como un negocio principal, sino como un negocio aparte con el que ganas algo, pero es que no le dedicas casi tiempo”, señala. Con los números actuales, calcula que tardará en recuperar la inversión inicial entre 7 y 8 años, momento a partir del cual la rentabilidad será mucho mayor.
El invierno es la temporada alta
El cliente tipo es muy diverso, desde jóvenes a mayores. Curiosamente, la mayoría tiene lavadora en casa, pero acude al local para lavar prendas de gran tamaño como edredones, mantas o nórdicos, o simplemente por la rapidez y calidad del lavado. La estacionalidad es clave: “en invierno es cuando sacas más rendimiento”, comenta Marc, ya que el frío y la humedad aumentan el uso de las secadoras y se lava ropa más voluminosa. En verano, la facturación baja drásticamente, llegando incluso a cubrir solo los gastos.
Lavandería
A pesar de los desafíos, como algún fallo puntual en las máquinas que le obliga a desplazarse, Marc ve estos incidentes como “una oportunidad de cercanía” para demostrar al cliente que hay una persona detrás del negocio. Tras un año y tres meses, se muestra satisfecho con la decisión. “Al principio, tenía algún problemilla más, alguna avería y tal, pero lo solucionamos, y ahora la verdad estoy contento”, confiesa. Cuando se le pregunta si volvería a empezar, su respuesta es rotunda.
Sí, la volvería a abrir"
Emprendedor
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