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Jóvenes de Educación Especial de la Comunidad Valenciana dejarán de poder acudir a sus centros

Los jóvenes con discapacidad deberán acudir a centros ordinarios

@QuiqueRG84 Jefe de Informativos y Deportes de COPE en la provincia de Castellón.

Castellón

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 02:02

Las familias de jóvenes que acuden a Centros de Educación Especial, denuncian los problemas que están sufriendo ante la falta de inversiones que va a provocar que sus hijos dejen estos centros y tengan que continuar cursando en centros ordinarios o en sus casas.

Desde la Asociación de Padres y Madres de Alumnos La Panderola de Vila-real, su presidente, Vicent Esteve, lamenta que “todos los problemas que tenemos han sido expuestos a la administración educativa y estamos hartos de no recibir ninguna respuesta. Hacemos quince reivindicaciones, por parte de los maestros en mejora de las instalaciones de centros; algunas instalaciones tienen dos alturas con las dificultades para personas con movilidad reducida; también en personal; también en recursos materiales que no llegan” y no reciben respuesta alguna.

Incluso también reprocha que “hay otro personal de profesionales como educadores, fisioterapeutas... que tienen un trabajo de autonomía o sensibilidad. Desgraciadamente, no se asignan en base a las necesidades, sino en un ratio que ellos tienen acordados y que no se acoplan a la realidad”.

Por su parte, Marta, madre de un joven de este centro de Vila-real, explica a COPE que “mi hijo está muy afectado y las necesidades que mis hijos tiene no pueden cubrirse en un centro ordinaria al necesitar logopeda, educadores... necesita muchas cosas y hoy parece una utopía”.

Tiene 19 años. La escolarización termina a los 21 y tienen que optar por un Centro de Día. Pero, ¿qué ocurre? Que en toda la provincia de Castellón hay cero plazas de Centro de Día, con lo cual, la opción que te dan es quedarte en casa y formar parte de una lista de espera pendiente de que se produzca una baja".

¿Qué quieren que nos quedemos en casa, que no salgan... mi hijo tiene las mismas necesidades con 17, con 18 y con 21 años. La vida no acaba a los 21 años”.

Los padres no vamos a quedarnos quietos. Pagamos impuestos y lo que deseamos es servicios y no que nos tapen la boca con 400 euros de prestación social. Queremos soluciones”.

Rosana es madre de otro joven que también argumenta que “no me puedo quedar en casa a mi hijo -tiene 21 años-, porque cuenta con una discapacidad del 85%”.

No puedo tenerlo en casa todo el día en casa. Ya no solo tendrán que ingresarlo a él, también a nosotros. Por favor que alguien nos escuche y nos ponga una solución”.

No tenemos a nadie que pueda venir a casa. Queremos que el niño salga y que pueda reír, pasear... que haga lo que hacía en la escuela”.

Desde los centros además demandan también modificaciones en el decreto sobre la educación especial, ya que el último aprobado por conselleria abre la opción de acoger en centros públicos a los alumnos de educación especial, lo que podría conllevar el cierre de esos centros y un mayor gasto en personal.

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