Robo de coches en el Aeropuerto de El Prat: cómo operan los aparcacoches ilegales
El gremio de garajes de Barcelona advierte sobre operadores ilegales que engañan a los viajeros para sustraer sus vehículos y comerciar con sus componentes

Robo de coches en el Aeropuerto de El Prat
Barcelona - Publicado el
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El robo de coches en el Aeropuerto de Barcelona-El Prat se ha convertido en una preocupación constante que va más allá de la sustracción de un vehículo. Se trata de una actividad delictiva organizada con fines muy específicos, como el despiece para vender los componentes en el mercado negro. Según ha trascendido, muchos de estos coches o sus partes acaban en países de Europa del Este como Bulgaria.
El 'modus operandi' de los aparcacoches ilegales
Detrás de muchos de estos robos se encuentran los conocidos como operadores 'pirata'. Rubén Fernández, gerente del gremio de garajes de Barcelona y provincia, explica que son personas que operan al margen de la ley. Se trata de "operadores que no tienen licencia para llevar a término la actividad de aparcamiento de vehículos y que captan clientes sin estar registrados ni cumplir con la plena normativa".
Estos individuos se aprovechan de la buena fe de los viajeros que necesitan dejar su coche para tomar un vuelo. El engaño consiste en ofrecer un servicio de aparcacoches aparentemente normal, pero una vez que el conductor les entrega las llaves, el vehículo es trasladado a un lugar desconocido para el propietario. El principal problema, según Fernández, es que "engañan al usuario final", haciéndole creer que su vehículo estará seguro.
Engañan al usuario final"
Claves para identificar un aparcamiento seguro
Para evitar caer en estas estafas, Rubén Fernández ofrece una serie de recomendaciones. La primera es comprobar si el servicio de parking pertenece al gremio de garajes, ya que esto asegura que "el coche se deja en un lugar que cumple con todas las normativas y los protocolos de seguridad". El gerente insiste en que el usuario debe poder identificar claramente dónde va a estar su vehículo.

Garaje
Fernández aconseja desconfiar si no se especifica una ubicación clara o si el proceso se basa en entregar las llaves a un intermediario sin más garantías. Por ello, recomienda utilizar el parking oficial del aeropuerto o aparcamientos que dispongan de un control de acceso claro, como la expedición de un tique a la entrada. "Lo importante es identificar y saber bien a quién dejamos el coche", subraya, para que haya una empresa responsable que garantice su custodia.
La responsabilidad sobre los objetos en el interior
El gerente del gremio aclara también un punto fundamental del contrato que se establece entre el cliente y el aparcamiento: la responsabilidad sobre el vehículo. La empresa se hace cargo de la custodia del coche y debe restituirlo en las mismas condiciones en las que fue entregado, pero esta responsabilidad no se extiende a los objetos que se dejen en su interior.
Rubén Fernández es tajante en este aspecto y advierte a los usuarios que deben ser precavidos. En este sentido, afirma que "un coche no es una caja fuerte" y, por tanto, no se deben dejar a la vista objetos de valor como móviles, bolsos o tabletas. Aunque los parkings regulados han mejorado mucho su seguridad, el riesgo cero no existe.
Un coche no es una caja fuerte"
Finalmente, Fernández destaca que los aparcamientos que forman parte del gremio son proactivos en la prevención de robos. La mayoría de ellos, cerca del 90%, cuentan con sistemas de videovigilancia, control de accesos, buena iluminación y personal de vigilancia. Aun así, la mejor recomendación es la prevención por parte del propio usuario para evitar disgustos.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



