Así vive Lily, la galga italiana con menú casero que pasea en carrito como un bebé

El dueño de esta perra de cuatro años explica los extremos cuidados que le dedican, desde prepararle la comida cada semana a llevarla a todas partes en un cochecito

Lily, la galga italiana con menú casero que pasea en carrito como un bebé
00:00

Así vive Lily, la galga italiana con menú casero que pasea en carrito como un bebé

Yolanda Bernal

Barcelona - Publicado el

3 min lectura4:27 min escucha

Lily, una perra de raza Piccolo Levriero Italiano, se ha convertido en el centro de la vida de su familia desde que llegó a su casa en 2023. Su dueño, Erik, ha explicado el día a día de su mascota, a la que consideran "como una hermana". Los cuidados y mimos son constantes para esta pequeña galga italiana, que pasa la mayor parte del tiempo en casa acompañada y recibiendo atenciones que, para muchos, se asemejan a las que se le darían a un niño pequeño.

La fragilidad es una de las características de esta raza, algo que su familia tiene muy presente. "Es muy frágil", comenta Erik, justificando así el nivel de atención que le dedican. Esta delicadeza ha llevado a la familia a tomar medidas poco comunes, como transportarla en un carrito especial para bebés. "Se lo compramos porque no podía caminar y, desde entonces, vamos más tranquilos al restaurante si la encontramos en su cochecito", explica su dueño.

Es como si fuese un bebé"

Un transporte singular para una vida social activa

El uso de este cochecito para perros no es anecdótico, sino una práctica habitual en la rutina de Lily. La familia la lleva a "casi todas partes", y solo la dejan en casa cuando un establecimiento, como un restaurante, no permite la entrada de animales. Erik asegura que, gracias a este método, Lili "se porta mucho mejor que un bebé" en lugares públicos, permaneciendo tranquila y segura en su carrito, tapada con sus mantas.

Lily, la galga italiana con menú casero que pasea en carrito como un bebé

Lily, la galga italiana con menú casero que pasea en carrito como un bebé

Esta práctica se enmarca en una filosofía de cuidado que Erik defiende. Al ser preguntado sobre si se puede querer "demasiado" a un animal, él considera que no. Para él, el trato que se le da a una mascota "depende del cariño que le tengas", de la persona y también del propio animal. La decisión de tratar a Lily con tanta delicadeza responde a su percepción de ella como un miembro más de la familia, casi como "un bebé".

Una dieta gourmet preparada en casa

La alimentación es otro de los pilares de los cuidados de Lily y uno de los aspectos que más ha incrementado los gastos familiares. La familia ha optado por una dieta natural y casera, descartando casi por completo los piensos comerciales. "Come lo que nosotros le preparamos", afirma Erik. El menú se elabora pensando en sus necesidades y adaptándose a factores como el clima.

Nunca se les quiere demasiado"

La base de su alimentación es la carne picada, ya sea de pollo o de vaca, pero nunca de cerdo. A esta proteína se le añaden verduras variadas como brócoli o zanahoria. La familia prepara una ración grande que dura aproximadamente una semana. Lily come dos veces al día, y la cantidad varía en función de la actividad física que haya tenido. A pesar de esta dieta principal, Erik menciona que "algunas veces, cada dos días o así, le damos pienso".

Lily, la galga italiana con menú casero que pasea en carrito como un bebé

Lily, la galga italiana 

El debate sobre la humanización animal

El caso de Lily, que actualmente tiene cuatro años, abre el debate sobre la humanización de las mascotas. La implicación de la familia en su bienestar es total, asumiendo un coste económico "alto" y una dedicación que refleja cómo ha cambiado sus vidas. Para Erik, la llegada de Lily ha sido una experiencia transformadora, y su forma de cuidarla es una simple respuesta al afecto que siente por ella.

Sin embargo, los veterinarios advierten que tratar a los perros como si fueran bebés puede tener consecuencias para la salud física y emocional de los animales. Insisten en que "los perros necesitan caminar, socializar con otros perros, explorar el entorno y mantener las rutinas propias de su especie". 

Joan Rovira es veterinario y jefe de Medicina del comportamiento del Hospital veterinario de Catalunya y reconoce que "cierto grado de humanización de los animales entra dentro de la lógica pero hay que evitar los excesos".

La consecuencia de pasear siempre a un perro en un carrito es que "acaba teniendo baja tolerancia a la frustración y el autocontrol, es una cuestión de aplicar el sentido común".

Lily, la galga italiana con menú casero que pasea en carrito como un bebé
00:00

Entrevista a Joan Rovira, veterinario y jefe de Medicina del comportamiento del hospital veterinario de Catalunya

Rovira considera que estas prácticas reflejan "las carencias o las necesidades de los propietarios". Y se dan casos extremos en que "los perros no saben que son perros porque no se han podido expresar nunca como tal".

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.

Programas

Último boletín

9:00H | 31 ENE 2026 | BOLETÍN

Boletines COPE
Tracking