¿Por qué la vacuna del tétanos es esencial y muy aconsejable?: "No hay protección comunitaria"
Un joven no vacunado permanece en la UCI en Cataluña por una enfermedad casi erradicada, mientras los expertos alertan de la irresponsabilidad de los antivacunas

El doctor Ferran Moraga-Llop, pediatra y portavoz de la Asociación Española de Vacunología, ha expresado su preocupación ante este caso.
Barcelona - Publicado el
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Un menor de edad no vacunado ha ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de un hospital en Cataluña a causa del tétanos. Este suceso ha vuelto a poner sobre la mesa la importancia de la inmunización y las graves consecuencias de no seguir el calendario de vacunación. El joven se encuentra en estado grave, luchando contra una enfermedad que se consideraba prácticamente superada en nuestro país gracias a la alta eficacia de las vacunas.
El doctor Ferran Moraga-Llop, pediatra y portavoz de la Asociación Española de Vacunología, ha expresado su preocupación ante este caso. "Estamos viendo cómo vuelven enfermedades que ya estaban prácticamente eliminadas", ha señalado el experto. Este caso se suma a otros repuntes de patologías prevenibles que evidencian un peligroso retroceso en la salud pública. Para Moraga-Llop, la situación del menor es "muy preocupante" por tratarse de una "enfermedad grave, con un pronóstico grave, posibilidad de complicaciones y una tasa de letalidad", sobre todo cuando es una dolencia cuya prevención es sencilla y accesible.

El tétanos es una enfermedad grave que, como subraya el doctor Moraga-Llop, "se puede prevenir con una vacunación que es efectiva y barata".
Un pinchazo que salva vidas
El tétanos es una enfermedad grave que, como subraya el doctor Moraga-Llop, "se puede prevenir con una vacunación que es efectiva y barata". La pauta de vacunación es clara y está consolidada en el sistema sanitario español. Comienza con tres dosis durante el primer año de vida, a los 2, 4 y 11 meses, y posteriormente, se administra una dosis de recuerdo a los 6 años y otra a los 14 años.
En la edad adulta, se recomienda una dosis de recuerdo alrededor de los 40-45 años y otra a los 65 para mantener la protección. Según el portavoz de la Asociación Española de Vacunología, una persona que ha recibido las cinco dosis correspondientes durante la infancia y la adolescencia "es imposible que coja el tétanos". Solo en casos de heridas potencialmente peligrosas, como cortes profundos, quemaduras o congelaciones, podría ser necesaria una dosis de refuerzo.
Quien no se vacuna y no vacuna a su hijo es una persona insolidaria"
La "insolidaridad" del movimiento antivacunas
Detrás de este caso parece estar la negativa de los progenitores a inmunizar a su hijo, una decisión enmarcada en el movimiento antivacunas. El doctor Moraga-Llop es tajante al calificar estas actitudes como insolidarias. Explica que, si bien la mayoría de las vacunas ofrecen una protección individual y comunitaria, la del tétanos es particular. "Yo me vacuno en mi beneficio y en beneficio del resto de la población. Pero esta vacuna, la antitetánica, no es de protección comunitaria, es de protección individual, porque no se contagia de persona a persona", aclara.
Esta característica la convierte en una de las pocas vacunas que incluso personas reticentes solicitan para sí mismas. Por ello, el experto considera que la negativa a administrarla a un hijo es un acto de "irresponsabilidad" e "ignorancia". Moraga-Llop insiste en que la medicina se basa en certezas científicas y no en opiniones. "No se trata de creencias, es ciencia", ha sentenciado.
¿Hacia un calendario de vacunación obligatorio?
En España, la vacunación no es obligatoria, sino una recomendación firmemente respaldada y financiada por el sistema de salud pública. Sin embargo, casos como este reabren el debate sobre si debería existir una obligatoriedad legal. El doctor Moraga-Llop opina que, aunque no se debe imponer un calendario general, sí deberían existir mecanismos para proteger a los menores, ya que "un menor tiene derecho a la salud y a la vida".
Por ello, propone que si los padres se niegan, "debería haber un mecanismo, una forma de que el defensor del menor o la fiscalía de menores" intervengan para garantizar la inmunización. El pediatra recuerda que esta situación ya se produce en casos de padres separados con opiniones contrapuestas. En estos escenarios, "el juez ha dictaminado que el niño sea vacunado, porque el progenitor que quiere vacunar es el que lleva la razón, ya que esto no es un problema de opinión, sino de ciencia".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



