Ruido y tubos de escape modificados: Girona endurece su política y triplica las multas a motoristas
La Policía Municipal ha intensificado los controles tras una queja conjunta de los vecinos para atajar las molestias por los tubos de escape modificados

Crónica de Guillermo Castro sobre la nueva política para combatir el ruido en Girona
Barcelona - Publicado el
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El Ayuntamiento de Girona ha decidido intensificar su lucha contra la contaminación acústica provocada por el tráfico rodado, con un foco especial en las motocicletas. Durante el pasado año 2025, la Policía Municipal de Girona ha triplicado las sanciones impuestas a motoristas que circulan con tubos de escape modificados o generando un ruido excesivo. En total, los agentes interpusieron 71 denuncias por estas infracciones, una cifra que contrasta notablemente con las 22 del año 2023 y las 23 de 2024, y que evidencia un claro endurecimiento de la vigilancia para garantizar el descanso de los vecinos.
La queja vecinal, detonante del plan de choque
Esta intensificación de los controles policiales no es una medida aislada, sino una respuesta directa a las crecientes demandas ciudadanas. A mediados de abril del año pasado, las asociaciones de vecinos de Girona presentaron una queja formal y conjunta ante el consistorio, solicitando medidas urgentes para atajar el problema. En su escrito, criticaban el incumplimiento sistemático de la normativa sobre emisiones acústicas y las continuas molestias que esta situación generaba en la ciudadanía, afectando directamente a su calidad de vida y a su derecho al descanso.
Los vecinos señalaban directamente a los vehículos con modificaciones ilegales en sus sistemas de escape como una de las principales causas de estos ruidos "desmesurados". La teniente de alcaldía de Seguridad, Sílvia Aliu, ha confirmado que, a raíz de esta solicitud, se ha puesto en marcha un dispositivo específico. "La Policía Municipal ha intensificado la vigilancia para poner freno a estas prácticas, que como hemos comprobado, se concentran sobre todo en las motocicletas", ha explicado Aliu.

Quejas vecinales por el ruido y las molestias que generan motos excesivamente ruidosas
Dispositivo especial con controles en las grandes vías
Para dar respuesta a esta problemática, la Policía Municipal ha diseñado un dispositivo propio centrado en el ruido, que se suma a los controles periódicos que ya se realizan quincenalmente de forma coordinada con el Servei Català de Trànsit en materias como velocidad, alcoholemias o uso de vehículos de movilidad personal. Desde la primavera y durante todo el 2025, estos controles específicos se desplegaron en puntos estratégicos de la ciudad, considerados como "grandes vías" y, por tanto, más susceptibles de sufrir este tipo de infracciones.
Las actuaciones policiales se concentran en arterias principales de la ciudad como la carretera Barcelona, el passeig d'Olot, la calle Emili Grahit, las avenidas Jaume I y Lluís Pericot, la calle Saragossa o la frontissa del Güell. Como resultado de esta presión policial, de las 71 denuncias interpuestas, casi la mitad (33) fueron por modificaciones técnicas en los vehículos, como la sustitución de cilindros o de los propios tubos de escape. Las 38 restantes se debieron a infracciones del Reglamento General de Circulación, por circular emitiendo ruidos excesivos, en ocasiones por un mal mantenimiento de la moto.
Cada vez que un policía detecta que una moto hace mucho ruido, automáticamente se la detiene"
Sanciones de 200 euros aplicadas de forma inmediata
La metodología de los agentes es clara y contundente. Según ha precisado la teniente de alcaldía, la actuación es inmediata y se realiza "in situ". "Cada vez que durante un control un policía detecta que una moto hace mucho ruido, automáticamente se la detiene y se comprueba si tiene el tubo de escape alterado o alguna otra parte modificada", explica Aliu. Si se confirma la manipulación, la sanción es directa. Pero incluso si no hay una modificación evidente, los agentes pueden multar por exceso de ruido basándose en su propia percepción auditiva.

Tubo de escape manipulado
En este sentido, Aliu ha sido tajante al respaldar la actuación policial: "Hablamos de motos que emiten un ruido muy fuerte; y la Policía Municipal, en este sentido, tiene potestad para sancionarlas".
Tanto la modificación de piezas como la circulación con ruido excesivo conllevan una multa que, de media, se sitúa en los 200 euros. Esta medida busca tener un efecto disuasorio inmediato sobre los conductores infractores que perturban la tranquilidad de la ciudad.
Continuaremos incidiendo para evitar infracciones que dificultan el descanso de los vecinos"
El consistorio ha asegurado que estos dispositivos no serán algo puntual. La teniente de alcaldía concluyó afirmando el compromiso del cuerpo de seguridad para mantener la presión sobre estas conductas. "Continuaremos incidiendo para evitar estas infracciones por parte de motoristas que, además, dificultan el descanso de los vecinos", afirma. Por otro lado, Aliu también avanza que el ayuntamiento aprobará en el próximo pleno municipal un incremento de la plantilla de la Policía Municipal, con dos nuevas plazas de sargento y cabo, pasando de los 164 a los 166 efectivos para reforzar el cuerpo.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



