"En Lleida hay 4 puntos de recarga públicos y 2 no funcionan"; el lamento de un conductor de coche eléctrico
Cataluña con 3.549 puntos lidera las instalaciones en España, pero son insuficientes para la demanda actual.

Didac, propietario de coche eléctrico, lamenta la escasez de puntos de recarga públicos. Foto Cope Lleida
Madrid - Publicado el - Actualizado
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La instalación de puntos de recarga para vehículos eléctricos es un problema en España, con retrasos que perjudican la proliferación de estos vehículos. Cataluña lidera con 3.549 puntos, un 26% del total nacional, la instalación de puntos de recarga. Le sigue la Comunidad Valenciana con 1.661 puntos, Madrid con 1.601 y Andalucía con 1.327. En total, en España, hay 13.411 puntos, una cifra muy alejada de la demanda actual y de las previsiones. Para finales de 2023, se necesitarían 70.000 puntos de carga, y para 2025 los estudios apuntan a 110.000, para cubrir todo el territorio nacional. Las previsiones apuntan que el año que viene se vendan 250.000 vehículos de este tipo. El problema se agrava porque, en la actualidad, la mayoría de instalaciones se encuentran concentrados en los núcleos urbanos.
Auge de los puntos de carga privado, con un coste de 1.500 euros subvencionado al 70%.
La solución es instalarte uno propio, y enchufar el coche en horas de tarifas bajas de luz "he instalado un punto de carga en mi parking del coche. Su coste es de 1.500 euros, y recibo una subvención del 70%, que no incluye el IVA, con el pago ya hecho" destaca Didac, que cifra en "unos 10 euros el coste de cargar el coche con una autonomía de 400, 500 kilómetros".
El retraso del Gobierno en la instalación de los puntos es considerable. Para revertirlo, el ejecutivo nacional introdujo en la Ley de Cambio Climático un punto donde obligaba a las gasolineras, en proporción a sus ventas, a contar con esos puntos para poder atender a los vehículos verdes. Las previsiones son que el próximo 1 de febrero, unas 200 estaciones de servicio, que venden anualmente más de 10 millones de gasolina o diésel, tengan estos puntos habilitados en sus instalaciones. En los meses siguientes se irian incorporando, en función de las ventas, más estaciones de servicio de toda España. El problema es que a 5 meses del inicio de la medida, el Ministerio para la Transición Ecológica todavía no ha aprobado la orden ministerial que certifica las gasolineras afectadas.



