Los bomberos de Zamora plantan cara al Ayuntamiento tras un año de conflicto sin soluciones
El colectivo reclama igualdad de derechos con el resto de funcionarios municipales tras más de un año de negociaciones fallidas, sentencias favorables y una creciente carga de trabajo

Miguel Ángel Jurado, bombero de Zamora, sobre las reivindicaciones
Zamora - Publicado el
3 min lectura0:19 min escucha
Los bomberos del Ayuntamiento de Zamora han vuelto a alzar la voz para denunciar una situación laboral que consideran discriminatoria respecto al resto de trabajadores municipales. Tras más de un año de reuniones sin avances con el equipo de Gobierno, el colectivo asegura sentirse ignorado por la Concejalía de Personal y advierte de que el conflicto se ha enquistado, abocando a la judicialización de varias de sus reivindicaciones.
Según explican, los intentos de diálogo con el Ayuntamiento, y en especial con la concejala de Personal, Laura Rivera, no han dado resultado. Los profesionales del Servicio de Extinción de Incendios lamentan la falta de voluntad negociadora y denuncian lo que califican como “faltas de respeto” hacia el colectivo. Esta situación, subrayan, contrasta con el respaldo judicial obtenido en diferentes procedimientos, en los que los tribunales les han dado la razón.
NÓMINAS OPACAS Y JORNADAS SIN REDUCIR
Uno de los principales focos del conflicto es la falta de transparencia en las nóminas. Los bomberos denuncian que no se desglosan conceptos como peligrosidad, nocturnidad u otros complementos, lo que les impide conocer con exactitud qué cantidades perciben. Este asunto ya ha sido resuelto mediante sentencia favorable, que obliga al Ayuntamiento a corregir la irregularidad y a clarificar los conceptos salariales, aunque el colectivo teme nuevos recursos judiciales por parte del Consistorio.
A ello se suma la desigualdad en materia de jornada laboral. Los bomberos aseguran ser el único colectivo municipal que no disfruta de la reducción de jornada, un derecho reconocido al resto de funcionarios, incluida la Policía Local. Según sus cálculos, les corresponderían al menos 72 horas anuales de reducción que no se les están aplicando ni compensando.
GUARDIAS OBLIGATORIAS Y FALTA DE PERSONAL
Desde hace meses, los bomberos denuncian que trabajan bajo decretos obligatorios de refuerzo, una medida que debería ser excepcional pero que, según afirman, se ha convertido en norma debido a la insuficiencia de plantilla. Estas guardias adicionales, de 24 horas, no se pagan como horas extraordinarias, sino a un precio inferior al de la hora ordinaria. En la práctica, explican, cada bombero supera ampliamente las 1.000 horas anuales de trabajo.
El colectivo también reclama el solape de guardia, un tiempo de coincidencia entre turnos fundamental para la transmisión de información y la seguridad del servicio, y que sí existe en otros cuerpos de emergencias. Varias sentencias avalan este derecho, que en Zamora supondría 31,5 horas anuales no reconocidas.
A estos agravios se añade la clasificación profesional, ya que bomberos y Policía Local son los únicos funcionarios del grupo C1 encuadrados en el nivel 19 y no en el 20, así como la falta de aplicación del coeficiente reductor por trabajo nocturno, recientemente concedido a la Policía pero no a los bomberos.
El conflicto se intensificó tras las declaraciones del alcalde, Francisco Guarido, que calificó al colectivo de “privilegiado” por trabajar 62 días al año. Los bomberos rechazan esta afirmación y recuerdan que se trata de 62 guardias de 24 horas, a las que se suman refuerzos obligatorios, noches, festivos y fines de semana.
“Queremos igualdad, no privilegios”, insisten. Ante la falta de avances, anuncian movilizaciones, su asistencia al próximo pleno municipal y la continuidad de las acciones judiciales, mientras alertan de que la falta de personal —49 efectivos frente a los 55 o 60 necesarios— puede acabar afectando a la seguridad y calidad del servicio.



