Villalar de los Comuneros propone una “vacuna de recuerdo” antes del próximo 23 de abril
Las celebraciones por el Día de Castilla y León cambian la campa por la intimidad de las casas en un año marcado por la lucha contra el COVID-19

Ofrenda floral del alcalde de Villalar de los Comuneros a los pies del monolito
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Ante una Plaza del Ayuntamiento completamente vacía ha depositado el alcalde de Villalar de los Comuneros, Luis Alonso Laguna, la ofrenda floral a los pies del monolito. Como es tradicional, por los caídos en la batalla de 1521. Pero este año también por los 22.313 fallecidos por COVID-19 en España, 1.612 en Castilla y León.
Sin campa, sin música en directo y sin el constante trasiego de personas, que suelen contarse por decenas de miles, ha amanecido este 23 de abril este municipio vallisoletano, epicentro de las celebraciones del Día de Castilla y León.
“Algunos han puesto estandartes en sus balcones”, ha apuntado el alcalde a su paso por Herrera en COPE Castilla y León. Y en algunas calles ha resonado el folclore castellano que salía del interior de las casas. “Algo de ambiente”, se ha consolado Alonso, “al menos, sonoro” sí ha habido. Aunque “en el interior todos estamos notando la ausencia” y “cómo se transformaba el pueblo de la noche a la mañana”.
Alonso, a día de hoy, únicamente desea “que se pase esto ya”. Y “si fuera posible” un acto de Comunidad, similar al que debiera haberse celebrado hoy en su municipio, antes del 23 de abril del próximo año. Algo así como una “vacuna de recuerdo” que “estimulara” a la ciudadanía. Asegura estar recibiendo “muchísimos” mensajes y “todos” terminan del mismo modo: “queremos volver a Villalar”.
Tabla de salvación
En los años en los que el tiempo acompaña llegan a congregarse en Villalar de los Comuneros, un municipio con una población censada de 458 personas, entre 20.000 y 30.000 visitantes.
Esta festividad es “fundamental” para negocios como el de José, propietario del Bar Status, uno de los dos únicos establecimientos de hostelería que hay en el pueblo. “Salva seis meses de impuestos y otros gastos”, ha reconocido a COPE. “Te quita una temporada de preocupaciones”, remata.
Pesa en lo económico la suspensión de todos los actos por el Día de Castilla y León, pero también la nostalgia. “Hoy es un día malo”, ha reconocido. Y es que después de 20 años yendo y viniendo desde Tordesillas, su lugar de residencia, para despachar Villalar “se ha convertido en mi casa”.



