Los agentes que rescataron a una mujer del Pisuerga: "Estaba en las últimas"
La rápida actuación de estos dos miembros de la Policía Municipal de Valladolid permitió salvar la vida de una mujer de 67 años que agonizaba en el río

Israel y José Antonio, los agentes que rescataron a una mujer del río Pisuerga
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José Antonio e Israel suman más de 30 años de servicio en la Policía Municipal de Valladolid. Como de costumbre, estaban patrullando en sus motocicletas cuando recibieron un aviso procedente del Servicio de Emergencias 112 de Castilla y León de esos que "ya solo con el tono del compañero", confiesa José Antonio, alerta de la urgencia en atenderlo, de esos en los que va a pesar más el instinto, que la cabeza o la experiencia en su actuación. Una mujer había visionado a otra, ahogándose en el río Pisuerga a la altura del polideportivo del mismo nombre.
Al llegar a la pasarela peatonal de Pedro Gómez Bosque, que une los barrios de La Rubia y Arturo Eyries, atisbaron a la mujer. "Movía los brazos"; recuerda José Antonio. Pero ya desde ese momento fueron conscientes de que "lo estaba pasando mal".
Una vez en la orilla del río se desprendieron de lo más pesado de su uniforme. Esto es, las botas y el casco. Y sin desvestirse se arrojaron al agua. El primero en llegar hasta la mujer fue Israel. "Respiraba muy lentamente, se la veía muy morada". En definitiva, según ha relatado a su paso por Mediodía COPE Valladolid, "tenía signos claros de hipotermia". Su tarea consistió en mantenerla a flote hasta que llegara José Antonio, al tiempo que la mujer luchaba por sobrevivir "porque estaba agotada".
Ya con los dos agentes en el agua comenzaron las tareas de arrastre del cuerpo hasta la orilla. La ropa, mojada, era un lastre más en una tarea ya de por sí complicada en una aguas que, aunque con "poca" corriente, son turbias. "El peligro que teníamos es que si la mujer se hundía las probabilidades de poder sacarla con vida eran pocas", advierte Israel.
Fue José Antonio quien decidió tratar de llegar hasta el embarcadero más cercano. En ese momento, reconoce, confió "demasiado" en sus fuerzas. Después de unos minutos en los que "no pensé nada", más que en alcanzar la orilla, consiguieron poner a salvo a la mujer con la ayuda de un agente de la Policía Nacional que esperaba ya en el embarcadero. No tardó tampoco en llegar la asistencia sanitaria que, finalmente, decidió trasladar a la mujer al Hospital Río Hortega.
Para Israel era "la primera vez" que nadaba en un río. Para José Antonio, que practica natación habitualmente, supuso un sobresfuerzo. "Nunca me había cansado tanto", reconoce.
Apenas 24 horas después de su actuación se afanan en recordar cuáles fueron sus movimientos para poder mejorar su proceder en casos similares. Esta pareja de agentes le resta importancia a lo que, aseguran, es su trabajo. "Cualquier personas con una facultades físicas mínimas", considera José Antonio, "habría hecho lo mismo". Pero sí advierten una clave para que el rescate fuera un éxito: el trabajo en equipo.



