Los bomberos de Valladolid achican agua sin descanso tras la remisión de la crecida del Duero
Los efectivos de la Diputación se centran en Tudela de Duero y Aldeamayor Golf para bombear el agua acumulada en viviendas y garajes tras el pico de la riada

Eduardo García Losa, bombero de la Diputación de Valladolid
Valladolid - Publicado el - Actualizado
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La situación por la crecida de los ríos en la provincia de Valladolid comienza a estabilizarse, pero la labor de los bomberos de la Diputación de Valladolid es ahora más crucial que nunca. Aunque el pico de la riada parece haberse superado, los efectivos trabajan para achicar el agua acumulada, especialmente en Tudela de Duero y la urbanización Aldeamayor Golf, dos de las zonas más afectadas.
Labores de achique sin descanso
En Aldeamayor, los trabajos para extraer agua de calles y viviendas comenzaron el pasado viernes y se prevé que duren "por lo menos, tres o cuatro días más", según explica Eduardo García Loza, bombero de la Diputación. Mientras que en Tudela de Duero casi un centenar de viviendas fueron desalojadas y sus vecinos aún no han podido regresar, en Aldea Mayor la mayoría de residentes han permanecido en sus hogares, ya que los daños se han concentrado en garajes y zonas bajas.
Ahora que está bajando, ahora es cuando nuestra labor empieza a ser efectiva"
Bombero de la Diputación
Un dispositivo a pleno rendimiento
El trabajo de los bomberos depende directamente del descenso del nivel del río. "La gente nos reclama, pero hasta que no baje el río, lo que hagamos no es efectivo", señala García Loza, quien confirma que "ahora que está bajando, ahora es cuando nuestra labor empieza a ser efectiva". En Aldeamayor operan dos dotaciones de bomberos de forma ininterrumpida, mientras que en Tudela ya trabaja una a la espera de reforzar el dispositivo.
Lo primero, siempre es la seguridad de las personas"
Bombero de la Diputación
Seguridad y colaboración vecinal
La prioridad absoluta en estas intervenciones es siempre la seguridad. "Lo primero, siempre es la seguridad de las personas", subraya el bombero. Afortunadamente, la buena gestión preventiva con desalojos anticipados ha evitado la necesidad de realizar rescates. Además, la colaboración vecinal es fundamental, ya que aportan información valiosa y, en zonas de inundación recurrente, muchos ya cuentan con sus "propios sacos de arena".
Aunque el pico de la crecida ya ha pasado y la situación "parece que se está calmando", la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) mantiene activos dos avisos en nivel rojo en Quintanilla de Onésimo y Herrera de Duero. A estos se suma un aviso naranja en San Miguel del Pino, por lo que la vigilancia sobre el caudal de los ríos continúa.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




