Así te puede tocar ser jurado popular en un juicio: un magistrado resuelve las dudas
Desde la selección por sorteo hasta la deliberación final, un juez aclara las claves de un proceso que genera gran responsabilidad en los ciudadanos elegidos

Entrevista en COPE Salamanca al magistrado de la Audiencia Provincial de Salamanca Juan Jacinto Pérez
Salamanca - Publicado el
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La Audiencia Provincial de Salamanca ha iniciado esta semana la vista oral por el asesinato machista de Béjar, un juicio que se celebra con jurado popular. Este tribunal ciudadano, compuesto por un magistrado presidente, nueve jurados titulares y dos suplentes, será el encargado de enjuiciar al acusado de asesinar a su pareja sentimental. Este caso sirve de contexto para entender en profundidad cómo funciona esta figura de participación ciudadana en la justicia.

Audiencia Provincial de Salamanca
Cualquier ciudadano puede ser elegido
El magistrado de la Audiencia Provincial de Salamanca, Juan Jacinto García Pérez, aclara una de las grandes dudas: cualquier persona puede ser llamada a formar parte de un jurado. "Perfectamente, siempre que se den los requisitos que la ley del jurado del 85 exige", explica. Estos requisitos incluyen ser mayor de edad, tener un nivel básico de estudios y no incurrir en causas de incompatibilidad o inhabilitación.
La selección se realiza mediante un sorteo bienal a partir de las listas del censo electoral. De este sorteo sale un cupo de candidatos para los juicios previstos, que en Salamanca suelen ser "uno, dos, tres al año como máximo". Para cada juicio, se convoca a un grupo de entre 30 y 40 personas, del que finalmente se eligen los nueve titulares y los dos suplentes en un proceso de selección final.
La responsabilidad de juzgar
Aunque la responsabilidad es grande, García Pérez subraya que "hay que quitar un poquito de miedo", ya que el magistrado que preside el tribunal se encarga de vigilar las cuestiones técnicas. La labor del jurado consiste en aplicar el sentido común para valorar las pruebas y determinar si son suficientes para "declarar la culpabilidad del acusado".
Los veredictos que están dando coincidirían en un gran porcentaje con los de los jueces profesionales"
Magistrado en la Audiencia Provincial de Salamanca
De hecho, el magistrado defiende la eficacia del modelo y asegura que la experiencia es positiva. Según su opinión, "los ciudadanos, en cuanto al dictado de veredicto, están acertando bastante", y añade que sus decisiones "coincidirían en un gran porcentaje" con las que tomaría un tribunal profesional. Incluso considera que delitos como el asesinato son, en ocasiones, más sencillos de comprender para un ciudadano que otros más técnicos como la malversación de fondos públicos.
Aislamiento solo durante la deliberación
Frente a la imagen de las películas americanas, el aislamiento del jurado no es total durante el juicio. Los miembros del jurado pueden volver a casa cada día, aunque sus rutinas se ven alteradas por las largas sesiones de mañana y tarde. El aislamiento completo solo se produce al finalizar la vista, en el momento de la deliberación.
Es en esa "hora de la verdad", como la describe el magistrado, cuando deben permanecer incomunicados hasta alcanzar un veredicto. Si la deliberación se alarga, "se les lleva a dormir, si es necesario, a un hotel para que no vuelvan a su domicilio". Antes de este momento, el presidente del tribunal les instruye sobre conceptos clave como la presunción de inocencia y el principio in dubio pro reo.
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