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AGRICULTURA

La avispilla duplica su presencia en municipios del oeste del Bierzo

La Mesa del Castaño del Bierzo confía en obtener antes de final de año el permiso para usar el Torymus como control biológico de la avispilla 

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Redacción-Ical

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 12:32

El director de la Mesa del Castaño del Bierzo, Pablo Linares, ha avanzado que la autorización ministerial para el uso del insecto Torymus sinensis como método de control biológico en la lucha contra la plaga de la avispilla del castaño podría llegar antes de final de año. Tras las sueltas experimentales del año pasado, los integrantes de la mesa se reunieron hoy en Aula del Castaño de Borrenes para “optimizar recursos” de cara a “minimizar el impacto de la plaga durante los próximos años”.

Linares explicó que, tras detectarse el año pasado en zonas del oeste de la comarca, la presencia de la avispilla del castaño se ha expandido por la zona, donde cada vez son más visibles las agallas que indican la colonización de los árboles por parte de este insecto invasor. Al respecto, municipios como Trabadelo, Oencia o Vega de Valcarce son los más afectados, con zonas en las que la avispilla ha llegado a duplicar su población.

Por este motivo, el encuentro de la Mesa del Castaño del Bierzo que se ha celebrado en las últimas horas pretendía canalizar las inquietudes y preocupaciones de ayuntamientos, empresas y particulares y organizar la respuesta conjunta ante la plaga, que tiene al Torymus, un parásito que depreda a la avispa, como principal arma. Tras las sueltas llevadas a cabo el año pasado, el Ministerio de Agricultura ya ha completado la fase experimental y los diferentes estudios de impacto sobre el medio. La previsión, apuntada en la reunión que en abril mantuvo la Red Estatal del Castaño, es que la autorización del uso de este parásito como control biológico de la plaga se apruebe antes de final de año.

Una vez introducida la especie gracias a las sueltas experimentales, los responsables de la Mesa esperan que el Torymus se adapte al medio y aumente su población a lo largo de las sucesivas campañas. “Su efecto no es inmediato”, recalcó Linares, que definió a la avispilla como una “plaga perfecta”, con hembras con capacidad de poner huevos desde que nacen, lo que ayuda al “crecimiento exponencial” de la población.

Con la previsión de que esté autorizado de cara a la próxima primavera, la Mesa del Castaño espera ahora conocer las restricciones al uso del Torymus que se incluirán en el permiso ministerial. “No es un producto fitosanitario más producido en un laboratorio”, subrayó Linares, que apuntó que existen conversaciones entre el Ministerio y las comunidades autónomas para elaborar un plan nacional de contingencia al respecto.

Pese a la inquietud de los castañicultores por la expansión de la avispilla, el director de la Mesa avanzó que los efectos de la plaga en la producción probablemente no se noten en la campaña de este año. “Por desgracia va a ir a más”, aseguró Linares, que indicó que la plaga sigue la evolución registrada en otros países del entorno, donde los árboles más afectados en primer lugar son los castaños bravos, antes que las variedades injertadas.

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