¿Puede darte alergia viajar con perros en el autobús? Una experta responde ante el debate en Burgos
La propuesta de admitir mascotas en el transporte público divide a la ciudad entre los defensores de la movilidad y quienes alertan de problemas de salud y civismo

Burgos abre el debate: ¿pueden los perros viajar en el autobús urbano?
Burgos - Publicado el
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La asociación Pet Friendly Burgos ha puesto sobre la mesa una propuesta que ha abierto el debate en la ciudad: permitir que los perros puedan subir al autobús urbano. La medida, que ya se aplica en otras capitales, facilitaría la vida de muchas personas, pero choca con las preocupaciones sobre alergias, miedos, higiene y convivencia en un espacio cerrado.
Quienes apoyan la iniciativa argumentan que la ciudad ha cambiado y cada vez hay más familias con mascotas. Defienden que, para fomentar una movilidad sostenible con menos coches, se debe facilitar que los dueños puedan desplazarse con sus animales. Además, se apoyan en la ley del bienestar animal, que permite el acceso a transportes públicos si no hay riesgo y se cumplen las condiciones de seguridad e higiene.
Regulación en otras ciudades
El debate en Burgos mira los ejemplos de otros lugares, donde existen distintos modelos regulados. En Palma de Mallorca, los perros suben atados y con bozal pagando un suplemento, mientras que en Valladolid se ha creado un carné específico. Otras ciudades como Donostia permiten perros pequeños en brazos y Cartagena admite uno por vehículo fuera de horas punta.

Realización de las pruebas para detectar posibles alergias a un paciente
Alertas por salud y alergias
Uno de los principales escollos es la salud, especialmente para las personas con alergias respiratorias severas o asma. Aunque la exposición en un autobús puede ser limitada, el riesgo existe, como explica la doctora Marisa Marcos Durántez, alergóloga del Hospital Recoletas Salud.
Un paciente en un transporte público que se acerque a un perro puede desarrollar síntomas, más o menos graves según su patología"
Alergóloga del Hospital Recoletas Salud
La doctora Marcos Durántez advierte que "en el momento en que un paciente alérgico está conviviendo o está coincidiendo con uno de estos animales en un sitio cerrado, puede presentar cualquiera de estos síntomas". Según la especialista, esto es aplicable a un autobús, un probador o un bar, y ha señalado que un paciente en un transporte público que esté cerca de un perro "puede llegar a tener síntomas más o menos graves, según su patología".

Paciente con síntomas de alergia
El civismo, un requisito previo
Otra de las grandes preocupaciones es el civismo. El Ayuntamiento de Burgos ha tenido que reforzar recientemente las campañas para que los dueños recojan los excrementos y limpien los orines de sus mascotas, tras recibir quejas vecinales y aplicar sanciones. Esta cuestión es clave para el concejal César Barriada.
Primero, había que ser responsables para poder posteriormente solicitar que las mascotas pudieran incorporarse, pudieran subir con los viajeros al autobús"
Concejal de Burgos
El concejal César Barriada ha expresado que la responsabilidad es el primer paso. Según sus palabras, "primero, había que ser responsables para poder posteriormente solicitar, como una de las mejoras, precisamente, el que los animales, las mascotas pudieran incorporarse, pudieran subir con los viajeros al autobús". Una vez cumplido ese requisito, "el siguiente paso implicaría la posibilidad de solicitar que las mascotas acompañaran a sus dueños en el servicio de transporte público".
La pregunta que queda en el aire es si Burgos está preparada para dar este paso. Si bien es posible con normas claras como correa corta, bozal o un límite de animales por vehículo, el verdadero debate se centra en encontrar el equilibrio. Se debe sopesar entre adaptar la ciudad a una realidad cada vez más pet friendly y proteger la salud y comodidad del resto de viajeros.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



