La crisis en Oriente Medio dispara el precio del gasóleo agrícola y pone en jaque al campo español
Los agricultores afrontan una subida de 40 céntimos en el gasóleo Tipo B en apenas 15 días, elevando los costes de producción a un nivel "casi insostenible"

Entrevista: Cesar Martín Avalos, agricultor de Collado de Contreras (Ávila)
Ávila - Publicado el
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La escalada de tensión en Oriente Medio ha provocado un duro golpe para el sector agrícola español. El precio del gasóleo B, esencial para la maquinaria del campo, se ha disparado 40 céntimos en solo 15 días, pasando de 0,95 euros a 1,35 euros el litro.
César Martín Ávalos, agricultor de Collado de Contreras (Ávila), asegura que la situación es insostenible: "Es increíble que nos esté costando el gasóleo ahora mismo lo que nos está costando".
Este encarecimiento tiene un impacto directo en la viabilidad de las explotaciones. Llenar el depósito de un tractor, que tiene una capacidad de unos 400 litros, cuesta ahora 160 euros más que hace dos semanas. Además, un tractor de potencia media puede consumir entre 30 y 40 litros por hora durante una jornada de trabajo intenso, un gasto que no se puede reducir. "El tractor consume lo que tiene que consumir, no dice "cómo es más caro gasto menos", ha explicado Cesar Martín en COPE Ávila.
Llenar el deposito del tractor nos cuesta 160€ más que hace dos semanas"
Agricultor
Costes de producción al límite
Esta subida se suma a unos beneficios que, según el agricultor, ya estaban "muy al límite". Los altos precios de los abonos y otros insumos esenciales disparan los costes de producción. Sin embargo, este aumento no se refleja en el precio que reciben por sus productos, como el cereal, que no aumenta en la misma proporción.
El panorama de los fertilizantes es igualmente preocupante. El nitrógeno, fundamental en esta época del año para el desarrollo de los cultivos, amenaza con superar los 500 euros por tonelada. Este encarecimiento repercutirá inevitablemente en el coste final de producción de alimentos como el trigo y, en última instancia, en el consumidor.
Si sube el trigo, sube la harina y, con ella, el pan"
Agricultor
Al final, "es el que sufre todas las consecuencias", lamenta este agricultor de La Moraña, ya que si sube el trigo, sube la harina y, con ella, el pan. Se genera así una espiral inflacionista que afecta a toda la cadena alimentaria, excepto al primer eslabón: el productor de la materia prima.
Unas lluvias que no dan tregua
Por si fuera poco, la meteorología se ha convertido en otro obstáculo. Las intensas lluvias de las últimas semanas han dejado la tierra "encharcada", impidiendo cualquier labor agrícola. Esta situación, que recuerda a la del año pasado, retrasa la siembra de cultivos hortícolas como la cebolla o la remolacha y mantiene a los agricultores "parados".
Trabajar en estas condiciones no es una opción, ya que la calidad del terreno es clave para el éxito de la cosecha. Como concluye el agricultor, "hacer malas labores en las fincas de regadío es como aquel que dice perder cosecha", ya que los productos no se desarrollarían correctamente.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



