Antonio Martínez, abogado: "No cambies la cerradura aunque te okupen tu casa. Si lo haces puede considerarse allanamiento y que el delito lo acabe cometiendo el propietario"
El experto explica las claves para proteger una vivienda y cómo actuar con la ley en la mano
Toledo - Publicado el
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La okupación ilegal de viviendas se ha convertido en un problema creciente, especialmente en regiones como Castilla-La Mancha. Más allá de los casos de necesidad, existen mafias organizadas que usurpan casas para después pedir un rescate a sus legítimos propietarios, quienes a menudo se ven desamparados por la falta de una respuesta ágil por parte de las administraciones y los cuerpos de seguridad.
Manual para evitar a los okupas
La prevención es el primer paso. Los expertos recomiendan aplicar varias medidas para disuadir a los okupas. Entre los consejos principales se encuentra el de evitar cualquier información que haga pensar que el inmueble está vacío, como los carteles de "se vende" o "se alquila".
Además, es fundamental invertir en seguridad física, instalando cámaras de vigilancia, alarmas y, sobre todo, una puerta robusta con una buena cerradura, esto es importante.
Los pisos con okupa que es mejor no heredar
Para las segundas residencias, una estrategia eficaz es dejar objetos personales, como fotos o recuerdos, que demuestren que la vivienda está habitada y tiene dueño. Estas medidas son especialmente importantes en las grandes zonas de expansión, como La Sagra o el Corredor de Henares, donde el anonimato es mayor, es decir, los vecinos pueden no conocerte.
En los pueblos pequeños, la vigilancia vecinal suele ser un freno natural, ya que "los vecinos se conocen, se avisan y saben quiénes son los dueños".
Qué hacer si ya han entrado en la vivienda
Una vez que se ha producido la okupación, el tiempo es un factor crítico. La ley permite a la policía desalojar sin orden judicial una vivienda siempre que la denuncia se presente dentro de las primeras 48 horas desde la entrada.
Pasado este plazo, el proceso se complica y es imprescindible una orden judicial, lo que alarga considerablemente los plazos. Por ello, es vital "no dudar en denunciarlo lo antes posible".
Antonio Martínez, abogado del bufete Martínez LaFuente y especializado en casos de okupación, advierte de los graves riesgos que corre el propietario si decide tomarse la justicia por su mano.
Acciones como cambiar la cerradura o coaccionar a los ocupantes pueden tener consecuencias penales para el dueño. "Hay que tener mucho cuidado, no hay que cambiar la cerradura porque sí, pues al final puede ser un allanamiento", explica Martínez. La recomendación es clara: "siempre es seguir el cauce legal, porque si no, al final el delito lo puede acabar cometiendo el dueño".
Una de las situaciones más complejas se da con los llamados "inquiokupas" que presentan un informe de vulnerabilidad. Sin embargo, el letrado aconseja investigar a fondo cada caso.
"Hay que hacer una investigación patrimonial sobre qué propiedades pueda tener el okupa, porque si dice que es vulnerable pero se descubre que tiene otra vivienda, una casa de campo o lo que sea, pues ya no es vulnerable", aclara. Esta indagación puede ser clave para desmontar el argumento de la vulnerabilidad.
Si el okupa dice ser vulnerable, pero se descubre que tiene otra vivienda, ya no es vulnerable"
Abogado del bufete Martínez LaFuente
Reformas legales urgentes
El experto también pone el foco en la necesidad de cambios profundos en el sistema. Critica la lentitud de los procesos judiciales, que pueden alargarse "año y medio o dos años". Para Martínez, la agilidad judicial es fundamental.
Además, cuestiona la rigidez del plazo de 48 horas para actuar sin orden judicial: "¿Por qué hay que denunciar en 48 horas y si no te fastidias? Si me entero a la semana siguiente o al mes siguiente, pues tendría que estar en la calle, denuncie con una hora o con cincuenta, porque es mi propiedad".