Un cabanillero lidera el equipo internacional de la "Misión Solar Orbiter"
Javier Rodríguez-Pacheco es investigador principal de uno de los instrumentos más importantes del satélite desarrollado por la NASA y la ESA

Un cabanillero lidera el equipo internacional de la Misión Solar Orbiter
Madrid - Publicado el - Actualizado
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El catedrático de Astronomía y Astrofísica de la Universidad de Alcalá, Javier Rodríguez-Pachecho, es el Investigador Principal del EPD-Solar Orbiter, o lo que es lo mismo del "Detector de Partículas Energéticas" procedentes del Sol, que es uno de los instrumentos más importantes que contiene el satélite de observación solar desarrollado por la Agencia Espacial Europea, ESA, en colaboración con la NASA, que despegaba con éxito a las 5 de la madrugada del pasado 10 de febrero desde Cabo Cañaveral.

Para el astrofísico afincado en Cabanillas del Campo, "ha sido una experiencia única y, en mi caso, que es el primer lanzamiento que observo, además de una criatura en la que he estado trabajando 15 años, ha sido particularmente emotivo".
No es para menos la emoción de este científico español, ya que la Solar Orbiter es la misión científica más ambiciosa de cuantas se han lanzado al espacio hasta ahora, ya que "tenemos 10 instrumentos científicos que la convierten en la misión más completa desde un punto de vista de investigación que haya sido enviada al Sol", más concretamente girará alrededor del Sol a una distancia mínima inferior a la "órbita de Mercurio, dentro de lo que llamamos la Heliosfera interior, que, si lo traducimos, para entendernos a Kilómetros, supone una distancia de casi 40 millones de kilómetros del Sol".
Una aproximación a la estrella más cercana a nuestro planeta que expondrá a este satélite a condiciones extremas de temperatura, porque, tal y como ha explicado Rodríguez-Pacheco, "si consideramos el cuerpo principal de la Solar Orbiter como un cubo, la cara que mira hacia el Sol es en la que está el escudo térmico que alcanza esas temperaturas cercanas a 600 grados centígrados, pero algunos de mis telescopios que están en la parte de la sombra tendrán que aguantar, por el contrario, temperaturas de hasta 80 grados bajo cero".

El objetivo principal de la "Misión Solar Orbiter" es la toma de muestras e imágenes del Sol para conocer su funcionamiento y entender cómo éste influye en la Tierra, algo indiscutible para el astrofísico cabanillero, que ha asegurado que "en nuestro planeta, todo, absolutamente todo, depende del Sol y si el Homo Sapiens Sapiens nos consideramos una especie inteligente tenemos la obligación de conocer nuestra estrella, ya que toda la vida de nuestro planeta y su evolución depende de ella y, de hecho, la vida se ha desarrollado en la Tierra gracias a las condiciones particulares que tiene el Sol en comparación con otras estrellas".

En este sentido, ha insistido en la necesidad de avanzar en la investigación del Sol, ya que "conocemos su superficie, también su atmósfera desde el siglo pasado, hemos llegado a tener una idea de lo que ocurre en su interior, pero nunca hemos observado los movimientos que tienen lugar en los polos solares, así que es fundamental llegar a esas regiones porque cerraremos una serie de modelos físicos que nos pueden dar más precisión acerca de lo que está ocurriendo en el interior del Sol" y así se podrá prever cualquier cambio que ocurra en el clima de nuestro planeta.
Por el momento, con el encendido de los instrumentos, ya han comenzado a llegar los primeros datos de la Solar Orbiter, pero habrá que esperar al mes de noviembre de 2021 para el comienzo de la fase científica de la Misión.



