Las promesas están para incumplirlas
José Luis Parreño reflexiona hoy sobre la campaña electoral previa al 28 M, y nos recuerda que lo que está en juego es el futuro de nuestra ciudad

Madrid - Publicado el - Actualizado
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"Hola Alicia, buenos días...
Pues no debería ser necesario señalar que en las próximas elecciones, cuya campaña está a pocos días de empezar, lo que se pone en juego es el futuro de nuestra ciudad. Pero por los síntomas sí parece conveniente recordarlo porque si hay algo que es común a todos las elecciones locales es la febril actividad inauguradora que le entra a nuestros munícipes en estas fechas, como el mal estudiante que estudia en las horas previas al exámen.
Zanjas, grietas y desperfectos que han estado durante toda la legislatura sin tapar se le echa la “pellá” de cemento necesaria para poner sordina al recuerdo que pueda tener el elector de una pasmosa parsimonia previa, con la intención de hacer en los últimos cuatro meses lo que no sea hecho en cuatro años, cuando no se acometen obras a la ligera como la que se lleva a cabo en estos días en el pasaje de Lodares con tal de que los que vengan detrás no se apunten el tanto, incurriendo en uno de los capítulos de mayor gravedad en la política municipal, como es la conservación de los edificios públicos o como el disparate que se ha cometido de pintar el zócalo de piedra natural de la fachada de la antigua cámara de comercio que no ha tenido en este caso los informes técnicos necesarios, únicamente la decisión unilateral del equipo de gobierno de acometer unas obras no ya con el debido consenso sino sin las debidas consultas.
Decía Tierno Galván, aquel alcalde de Madrid y viejo profesor, que las promesas electorales están para incumplirlas y aquel compromiso anticipado de nuestro alcalde Emilio Sáez de tener videomarcador en el Estadio municipal Carlos Belmonte, lleva, un año después de manifestarla camino de hacer honor a lo dicho por el munícipe madrileño, y es que debemos ser el único estadio en España donde un espectador no sabe en qué minuto del encuentro se halla y si va ganando o perdiendo tu equipo en caso de llegar tarde al partido. Y todo ello en estos momentos en que disputaremos con seguridad la liguilla de ascenso a Primera División. Todo un despropósito.
Pues eso, que el año pasado en la celebración del ascenso, hubiera sido preferible que el señor alcalde hubiera permanecido callado antes que ganarse el aplauso fácil con promesas, que, como decía Tierno Galván, están para incumplirlas.
Hasta la próxima semana".



