El viaje de este joven con raíces en Cantabria para pedirle un favor al Papa León XIV: "Cerrar el círculo"

Adrián Ruiz Pelayo ha caminado desde Palermo hasta Roma en un largo peregrinaje de casi un año con motivo del Jubileo de la Esperanza

Adrián Ruiz Pelayo, peregrino de esperanza, en su viaje por Italia
00:00

Juan Embid Urzola

Madrid - Publicado el

3 min lectura10:29 min escucha

Imagina caminar casi mil kilómetros, casi lo mismo que recorrer el Camino de Santiago de ida y de vuelta, para ver al Papa y transmitirle un mensaje. Es la historia de Adrián Ruiz Pelayo, un marbellí con profundas raíces en Cantabria -su familia desciende de Mogrovejo y Tama, en Liébana-, que ha completado una peregrinación de casi un año hasta el Vaticano.

Adrián dejó su trabajo y en marzo se dispuso a recorrer la distancia entre Palermo y Roma sin nada más que su mochila con un objetivo: invitar al Pontífice a que visite el monasterio de Santo Toribio de Liébana. Y es que Adrián, que ya peregrinó desde su tierra natal hasta el monasterio, ahora ha querido que el Papa también lo visite.

Un objetivo: el Año Lebaniego de 2028

La meta de su viaje era invitar formalmente al Papa Francisco a que visitara el monasterio de Santo Toribio de Liébana con motivo del Año Jubilar Lebaniego de 2028. La idea surgió en 2019, tras una peregrinación a Santo Toribio en la que fue nombrado cofrade de honor del Lignum Crucis. Desde entonces, su conexión con el monasterio se ha hecho más fuerte, llevándole a incluir esta petición en su actual peregrinaje.

El encuentro con el Santo Padre fue maravilloso"

Adrián Ruiz Pelayo

Peregrino

Sin embargo, durante su travesía conoció la noticia de que el Papa Francisco falleció y fue nombrado León XIV como su sucesor. Pero eso no le impidió hablar con él y pedirle lo que quería. "El encuentro con el Santo Padre fue maravilloso”, aseguraba Adrián. Al llegar ante él, se presentó con las mismas palabras con las que el propio Papa cerró el último año jubilar: “Yo soy peregrino de esperanza”. Le explicó su largo viaje desde Palermo, sin dinero y portando un ciprés, y le pidió una bendición para el árbol, destinado a ser plantado en Santo Toribio.

Para reforzar su petición, Pelayo le recordó al Pontífice un dato histórico que conecta el monasterio lebaniego con el Vaticano: “El Papa León I Magno le dio el Lignum Crucis a Santo Toribio de Liébana”. Con este argumento, le propuso a Francisco “cerrar el círculo” visitando la comarca, una propuesta que fue bien recibida por el Santo Padre.

Adrián Ruiz Pelayo hablando con el Papa León XIV

Adrián pudo hablar con el Papa León XIV y pedirle que visite el monasterio de Santo Toribio de Liébana

La travesía del 'influencer del bien'

El viaje no solo ha sido un reto físico, sino también un proyecto para visibilizar la generosidad humana, al que ha denominado ser un “influencer del bien”. Pelayo ha caminado sin dinero para “transmitir la bondad de la gente”. Su método consistía en acercarse a establecimientos y pedir humildemente agua y pan, mientras grababa la reacción con cámaras ocultas.

“Lo que hago es grabar la bondad de la gente sin que se den cuenta”, explica. La respuesta superaba siempre sus expectativas: le ofrecían comida, bebida e incluso un lugar donde quedarse. Esta hospitalidad, que se difundió rápidamente por Sicilia, ha sido el motor de su avance.

Lo que hago es grabar la bondad de la gente"

Adrián Ruiz Pelayo

Peregrino

Durante todo el trayecto le ha acompañado un ciprés (Cupressus sempervirens), conocido como el árbol de la cruz, ya que con su madera se crucificaba en la época romana. El árbol, cuyas semillas fueron traídas desde Haifa a Santo Toribio y que Adrián ha ido cuidando durante su viaje, busca ser un “símbolo de unión de dos lugares sacros como Vaticano y Santo Toribio”, explica Pelayo.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.

Herrera en COPE

Herrera en COPE

Con Carlos Herrera

Lunes a viernes de 06:00h a 13:00h

Programas

Último boletín

04:00H | 3 FEB 2026 | BOLETÍN

Boletines COPE
Tracking