Así es la vida de los frailes franciscanos que custodian Santo Toribio de Liébana, en Cantabria: "Un oasis"

Llegaron a al santuario hace cinco meses y su rutina de oración y acogida en el monasterio les ha ayudado a fortalecer su fe y su convivencia

Frailes franciscanos que viven en el Monasterio de Santo Toribio de Liébana
00:00

Juan Embid Urzola

Madrid - Publicado el

2 min lectura8:25 min escucha

Rafael, Felipe y José de Jesús. Son los nombres de los tres frailes franciscanos que desde septiembre del pasado año viven en el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, en Cantabria, y custodian el Lignum Crucis, el fragmento más grande que se guarda de la cruz de Cristo. Su labor, en estos cinco meses y de ahora en adelante, es cuidar el santuario y custodiar una reliquia importantísima para los cristianos y que cada año visitan miles de peregrinos.

Originarios de México, los tres frailes franciscanos vinieron a Cantabria el 11 de septiembre de 2025, tres días antes de la Fiesta de la Exaltación de la Santísima Cruz que se celebra en Potes y en toda la comarca de Liébana. Llegaron al monasterio por petición del Obispo de Santander, monseñor Arturo Ros, para que se encargaran del cuidado del santuario, después de que la anterior comunidad de franciscanos de Arantzazu finalizara su labor.

Monasterio de Santo Toribio de Liébana

Turismo Cantabria

El Monasterio de Santo Toribio de Liébana guarda el fragmento más grande de la Cruz de Cristo

En COPE Cantabria hemos hablado con el padre Rafael, rector del santuario, quien nos ha explicado que la misión surgió por la "inquietud" del obispo y del Vicario General, don Álvaro Asensio. Ambos se comunicaron con el ministro general franciscano, Massimo Fusarelli, lo que derivó en una invitación a la Conferencia del Episcopado Mexicano, para colaborar con la diócesis de Santander y, en especial, con Santo Toribio de Liébana.

Un oasis de oración y espiritualidad

Desde que empezaron a vivir en el monasterio, los frailes han ido conociendo el lugar que el padre Rafael ha descrito como "un oasis de oración y de espiritualidad y de una gran tradición histórica". También ha destacado la gran devoción de los peregrinos que acuden a “exteriorizar y a manifestar su fe, su confianza y su abandono en Jesucristo”.

Aunque viven solos en el monasterio, a 3 kilómetros de Potes, el padre Rafael asegura que la adaptación ha sido positiva. "La oración y el encuentro con la eucaristía nos hicieron todo más fácil aquí". La convivencia entre ellos y con quienes se acercan al monasterio les ha servido para nutrirse y fortalecerse.

Venir al santuario, en vez de ser adverso, ha sido positivo en nuestras vidas"

Padre Rafael

Rector de Santo Toribio de Liébana

Hermanamiento con Jerusalén

El rector de Santo Toribio también se ha referido al reciente anuncio del hermanamiento del monasterio con la Basílica del Santo Sepulcro de Jerusalén. Una iniciativa impulsada por el obispo y el vicario de la diócesis que, en palabras del padre Rafael, servirá para "fortalecer más los lazos y el sentido del crecimiento espiritual".

Será un confort espiritual, un refugio y un fortalecimiento de la fe"

Padre Rafael

Rector de Santo Toribio de Liébana

El padre Rafael se ha referido a este hermanamiento como un “kairós” -un concepto de la filosofía griega que representa un lapso de tiempo en el que algo importante sucede-, un tiempo perfecto de Dios, y se muestra convencido de que va a "potenciar las visitas" de fieles y peregrinos. De cara al próximo Año Jubilar Lebaniego de 2028, este lazo con Jerusalén se percibe como “un camino de fe hacia nuestro crecimiento espiritual”, una constatación de la presencia de Dios que moverá los corazones de los creyentes.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.

Programas

Último boletín

5:00H | 5 FEB 2026 | BOLETÍN

Boletines COPE
Tracking