La odisea de alquilar en Canarias: "Ni pagando un año por adelantado encuentro piso"
Una familia con ciudadanía española, trabajo y ahorros se topa con el rechazo frontal de los propietarios en Gran Canaria para poder alquilar una vivienda

Gran Canaria - Publicado el - Actualizado
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El drama de la vivienda en Canarias ha alcanzado un nuevo nivel de complejidad, tal y como ha expuesto Valeria, una ciudadana argentina residente en la isla, en una entrevista en el programa 'Herrera en COPE Gran Canaria'. Su testimonio revela la imposibilidad casi absoluta de encontrar un piso de alquiler para su hermano y su familia, a pesar de tener una situación económica y legal sobradamente favorable.
La búsqueda comenzó a principios de año, cuando su hermano, ciudadano español, decidió mudarse a Gran Canaria con su esposa y sus dos hijos adolescentes. Valeria relata que su intención era asegurar una vivienda incluso antes de su llegada, ofreciendo pagar varios meses por adelantado para reservarla. Sin embargo, la respuesta ha sido un muro de negativas.

Entrevista Valeria
Rechazo por 'perfil de migrantes'
Uno de los obstáculos más directos y discriminatorios ha sido el origen. "Cuando la gente se entera de que es alguien que viene de afuera a vivir a la isla y, por supuesto, escuchan mi acento, directamente, sin ningún tipo de tapujos, me han dicho que los propietarios no quieren el perfil de migrantes", ha confesado Valeria durante la entrevista radiofónica.
Me han dicho que los propietarios no quieren el perfil de migrantes"
Hermana de un miembro de una familia que busca piso en Canarias
Ni un año por adelantado
La situación se vuelve aún más incomprensible cuando entra en juego la solvencia económica. Valeria ha explicado que incluso ofreciendo pagar el año completo de alquiler por adelantado, la respuesta sigue siendo no. "Me dicen que, de todas formas, no cumple con el perfil", lamenta. Esta experiencia la ha llevado a cuestionar la lógica de los requisitos exigidos.
Para ella, la garantía máxima de pago es precisamente esa, abonar el año entero. "Si se ofrece un pago por adelantado del tiempo completo, pues no entiendo cuál es el objetivo de los requisitos", ha reflexionado, añadiendo que "más confianza que ofrecer el pago completo" no puede dar. A pesar de ello, "nos han rechazado todas" las propuestas.

Entrevista Valeria
Una solvencia que no es suficiente
Otro de los grandes impedimentos ha sido que la familia tiene dos hijos adolescentes. Valeria ha tenido que llegar a dar explicaciones sobre la vida privada de sus sobrinos para intentar convencer a los arrendadores: "Mis sobrinos son chicos que son muy lectores, que son respetuosos, que son educados". La frustración es tal que ha llegado a sugerir a los portales inmobiliarios que "deberían incluir un filtro para niños" para no hacer perder el tiempo a las familias.
Según su experiencia, el perfil de inquilino aceptado es "limitadísimo". "Yo creo que se trata de, prácticamente, adultos solos o parejas y con una solvencia económica que roza lo imposible", ha afirmado, lo que deja fuera a la gran mayoría de las familias.
Creo que hay que mostrar, prácticamente, un pedigrí, un linaje o algo por el estilo"
Hermana de un miembro de una familia que busca piso en Canarias

Entrevista Valeria
La ironía de la situación es que la familia cuenta con todas las garantías exigibles. El hermano de Valeria es ciudadano español y tienen solvencia demostrable y puestos de trabajo comprometidos. Además, cuentan con el apoyo de familiares en la isla. "Hay muchas personas aquí que estamos dispuestos a salir de aval", ha asegurado, explicando que podrían presentar hasta tres nóminas fijas como garantía adicional, pero ni siquiera eso ha sido aceptado.
La desesperación la ha llevado a hacer un llamamiento público en la radio con la esperanza de que algún propietario escuche su caso. Su historia, según ha relatado, es la de sentir que más que solvencia, "hay que mostrar, prácticamente, un pedigrí, un linaje o algo por el estilo". Su caso pone de manifiesto las enormes barreras que encuentran no solo los inmigrantes, sino también los propios ciudadanos españoles que intentan establecerse en Gran Canaria en medio de una crisis de vivienda sin precedentes.



