La invasión de sargazos en las playas canarias: una consecuencia visible del cambio climático
Las costas de La Palma, el norte de Tenerife y Las Canteras en Gran Canaria se han visto en los últimos días cubiertas por sargazos, unas algas pardas procedentes del Caribe

Entrevista a Ricardo Haorun
Gran Canaria - Publicado el
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Aunque no suponen un riesgo para la salud, su proliferación está relacionada con el cambio climático y plantea nuevos retos, pero también oportunidades para su aprovechamiento económico. Quienes hayan visitado recientemente las playas de La Palma, el norte de Tenerife o la emblemática playa de Las Canteras en Las Palmas de Gran Canaria, habrán notado un fenómeno cada vez más frecuente: la llegada masiva de sargazos, unas algas pardas originarias del Caribe que tiñen de marrón la orilla y dejan tras de sí un olor desagradable cuando se acumulan en la arena.
EL Cambio CLIMÁTICO COMO RESPONSABLE
Este fenómeno, que antes se limitaba principalmente al Caribe y zonas cercanas a las Bermudas, está comenzando a afectar también al archipiélago canario. Así lo confirma Ricardo Haorun, director del Instituto de Ecoaqua, de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
Según el experto, la llegada de estas algas se debe a los cambios que el calentamiento global está provocando en las corrientes oceánicas y en los patrones de viento en el Atlántico. "Estamos viendo que en vez de dirigirse o quedarse concentrados hacia la zona del Caribe y las Bermudas, se están desplazando hacia el lado del Atlántico donde nos encontramos, por eso están llegando a nuestras playas”, ha explicado Haorun, en los micrófonos de Herrera en COPE Canarias.
Estamos viendo que en vez de dirigirse o quedarse concentradas más hacia la zona del Caribe y las Bermudas, se están desplazando hacia el lado del Atlántico donde nos encontramos
No son venenosas
Aunque a simple vista los sargazos puedan resultar molestos por su aspecto y el mal olor que desprenden al descomponerse, Haorun aclara que no representan un peligro para la salud. “No estamos hablando de algas venenosas, el único problema es que si se acumulan muchas en la costa pueden empezar a podrirse y a generar mal olor y a tener mosquitos encima de ellas”, ha señalado el director de Ecoaqua.
Desde su instituto, el fenómeno está siendo monitoreado para anticipar su llegada al archipiélago. Pero más allá de la preocupación medioambiental, Apuestan por ver en esta llegada masiva una oportunidad aprovechar estas algas como abono para la agricultura o incluso la industria cosmética. “Las puedes rentabilizar para sacar productos que tengan a lo mejor un interés como abono líquido o como sustancias agregadas a cremas de diferentes tipos en cosmética”, apunta Haorun
Las puedes rentabilizar para sacar productos que tengan a lo mejor un interés como abono líquido o como sustancias agregadas a cremas de diferentes tipos en cosmética
UNA OPORTUNIDAD SOSTENIBLE
Además, recuerda que ya hay experiencias exitosas en otras regiones de España donde empresas recolectan estos sargazos para transformarlos en productos útiles, evitando así el coste que supondría llevarlos al vertedero, algo que, según Haorun, debería evitarse por razones tanto económicas como medioambientales.
La llegada de los sargazos es, en definitiva, un síntoma más del impacto del cambio climático en los ecosistemas marinos. Pero también un recordatorio de que, con innovación y planificación, lo que hoy parece una molestia puede convertirse en una oportunidad sostenible para las islas.



