La angustiosa odisea de un canario atrapado en Doha: "Oímos una fuerte explosión y los cristales vibraron, queremos que nos saquen de aquí"
Marcos y su pareja se encuentran varados en la capital de Qatar desde el 28 de febrero, cuando su vuelo de regreso a Gran Canaria fue cancelado por el conflicto

Gran Canaria - Publicado el - Actualizado
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Lo que debían ser los últimos momentos de unas vacaciones soñadas en Sri Lanka se ha convertido en una pesadilla de incertidumbre para Marcos, un grancanario que, junto a su pareja, se encuentra atrapado en Doha (Qatar) desde el pasado 28 de febrero. Su historia, un reflejo de las consecuencias del conflicto en Oriente Medio que afecta a miles de viajeros, fue relatada en primera persona en el programa 'Herrera en COPE Gran Canaria', conducido por el periodista Javier Benítez. La pareja, que solo hacía una escala en la capital qatarí para regresar a casa, vive ahora en un hotel, a la espera de una solución y con el miedo en el cuerpo tras haber sentido de cerca la violencia del conflicto.
Una odisea en el aire
El viaje de vuelta se truncó de forma abrupta. Tras despegar de Doha, y después de una hora y veinte minutos de vuelo, el comandante de la aeronave anunció que debían regresar. El motivo, según explicó Marcos, fue "un cierre del espacio aéreo de Bagdad". Gracias a la conexión wifi del avión, pudieron informarse de la situación en tiempo real y descubrieron que Estados Unidos estaba llevando a cabo bombardeos en la zona. El capitán justificó la vuelta argumentando que una ruta alternativa "no hubiese sido viable por tema de carburante".

Entrevista Marcos, Grancanario atrapado en Doha
El regreso a Doha fue solo el comienzo de una jornada maratoniana. Tras ser reagrupados en una zona de restauración del aeropuerto, la compañía Qatar Airways les proporcionó comida y bebida. Sin embargo, la confirmación de la cancelación de todos los vuelos llegó sobre las tres y media, desatando el caos. "Te puedes imaginar la cola que se formaba en esos centros de atención al cliente", comentó Marcos. No fue hasta las dos de la madrugada cuando consiguieron un vale para un hotel, y tras una larga noche de esperas y traslados, finalmente pudieron registrarse en su habitación a las nueve de la mañana del día siguiente. "En el aeropuerto te tumbabas o te sentabas donde podías", recuerda sobre las interminables horas de espera.

Entrevista Marcos, Grancanario atrapado en Doha
Vivir con el miedo a una explosión
Actualmente, se encuentran instalados en un hotel con todas las comodidades, y tanto el alojamiento como la manutención están siendo cubiertos por las autoridades de Qatar. A pesar de la buena atención recibida, la tensión es palpable. La calma se rompió, según relató Marcos en directo, hace escasos días: "Hace unos 45 minutos se escucharon detonaciones, aquí bastante cerca, unas cuatro o cinco detonaciones fuertes". La experiencia fue aterradora. Según su testimonio, el estruendo fue tan potente que llegó a sentir cómo temblaban los cristales de la ventana, lo que le causó una profunda inquietud. La sensación es de vivir algo no real, claramente", confesó.
La sensación es de vivir algo no real, claramente"
Grancanario atrapado en Doha junto a su mujer
Aunque la vida en Doha parece seguir con normalidad para los locales, para los viajeros atrapados la situación es muy diferente. Tienen permitido salir del hotel, pero solo en un perímetro muy reducido para cubrir necesidades básicas. Marcos explica que no se plantean hacer turismo: "Todo aquí está relativamente cerca de bases y objetivos militares [...] y no es recomendable absolutamente estar moviéndose". El principal sentimiento que embarga a todos, según sus palabras, es el agobio por la falta de certezas. "La gente ya no confía en la embajada, empieza a moverse por sus propios medios", añade.

Entrevista Marcos, Grancanario atrapado en Doha
Lo que agobia más es la incertidumbre, el no saber, el no tener fechas o procedimiento"
Grancanario atrapado en Doha junto a su mujer
Llamada a la acción y la espera del regreso
La comunicación con la Embajada de España ha sido, hasta ahora, limitada. Según Marcos, se han ceñido a transmitir "mensajes de precaución, pero de bastante sentido común", como no salir a la calle o alejarse de las ventanas. Esta actitud contrasta con la de otras delegaciones diplomáticas. "Tenemos constancia de otra embajada, que han organizado autobuses para sacar desde aquí, desde Qatar, vía tierra a connacionales hacia Arabia Saudita", señaló, mencionando los casos de Austria, Croacia y Alemania.
Mientras tanto, la preocupación de sus familiares en Gran Canaria es constante. Marcos y su pareja intentan tranquilizarlos a diario a través de videollamadas, asegurándoles que se encuentran bien. "Por lo menos, nos tenemos el uno a la otra, y vamos, con esperanza y con optimismo", afirma. La situación también ha impactado en sus trabajos, aunque agradece el apoyo de sus compañeros. La compañía aérea les ha garantizado el pasaje de vuelta a España, aunque probablemente no será a Canarias directamente, sino a un gran aeropuerto como Madrid o Barcelona. La gran pregunta, que resuena con fuerza, sigue sin respuesta: "¿Hasta cuándo todo se mantendrá así? ¿Y hasta cuándo esto se podrá considerar aceptable?".



