Los hermanos Sandulache, dos años más en prisión provisional
La Audiencia prorroga hasta marzo de 2022 la medida cautelar. Están condenados a 55 y 53 años de prisión, respectivamente, por trata de seres humanos.

Los hermanos Sandulache, en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial
Madrid - Publicado el - Actualizado
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La Audiencia ha acordado prorrogar dos años la prisión provisional, comunicada y sin fianza de los hermanos Cristian y Sebastián Sandulache, condenados a sendas penas de 55 y 53 años de cárcel por delitos de trata de seres humanos, en concurso con prostitución coactiva, contra los derechos de los trabajadores, blanqueo de capitales y lesiones.
El tribunal de la Sección Tercera ha fijado el 7 de marzo de 2022 como fecha límite para que esta medida cautelar esté vigente, ya que se computa desde que se acordó la medida de prisión, el 8 de marzo de 2018.
Los magistrados han seguido así el criterio de la Fiscalía y la acusación particular, que en una comparecencia celebrada este miércoles en la Audiencia Provincial, solicitaron la prórroga de la prisión, a la que se opusieron las defensas, que recurrieron el fallo al Supremo.
La Sala ha decidido la prórroga al apreciar la existencia de un riesgo “cierto” de fuga así como de reiteración delictiva que se deriva, según explica en los autos dictados este miércoles, de la perseverancia con que los acusados han venido dedicándose durante su situación de libertad provisional a las mismas actividades presuntamente ilícitas por las que serán juzgados.
Los autos que acuerdan la prórroga de la prisión preventiva no son firmes y contra los mismos cabe interponer un recurso de súplica.
Aterrorizaban y amenazaban a sus víctimas
El tribunal de la Sección Segunda declaró probado, el pasado 17 de enero, que los hermanos Cristian y Sebastián Sandulache lideraban una organización que se dedicaba, al menos desde el año 2010, a captar mujeres en Rumanía, su país natal.
Una vez que las mujeres llegaban a España, junto a los integrantes de la organización, éstos las obligaban “con violencia física y psíquica” a ejercer actividades de alterne y prostitución en distintos locales, durante 2011, 2012 y 2013, en clubs de alterne y prostitución ubicados en el concejo de Siero.
Además, retiraban la documentación y los teléfonos móviles a las mujeres, a las que se advertía que habían contraído una deuda con la organización por el precio del viaje y para impedir que huyeran las amenazaban de muerte incluso con objetos cortantes como espadas o katanas.
En la sentencia, el tribunal resalta que las mujeres vivían en una situación de constante temor, ya que cuando no conseguían la cantidad que "según su capricho" los hermanos consideraban suficiente o conocían su intención de huir, “las maltrataban y golpeaban con las manos y pies”.



