Hablamos con Ana Cuartas, su padre la violó de niña y ahora podría salir de prisión con la ley del "sí es sí"
Confía en que el Tribunal Supremo impida la rebaja de pena que ha solicitado su padre, pero asegura "llevar días sin dormir, se me ha cerrado la boca del estómago"

Entrevista con Ana Cuartas
Asturias - Publicado el - Actualizado
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La lista de casos de agresión sexual que podrían verse afectados por la ley del "sólo sí es sí" sigue creciendo. El último, uno especialmente grave: un padre ovetense condenado por violar a su hija durante 13 años, que podría ver reducida su condena en dos años y salir ya de la cárcel.
Víctor Armando Cuartas fue condenado por violar a su hija entre 1983 y 1996, desde que tenía poco más de tres años hasta que casi alcanzó la mayoría de edad. Ella intentó denunciarlo antes, pero nadie la creyó. No fue hasta varios años después cuando, gracias a una grabación telefónica en la que su padre confesaba lo que había hecho, pudo llevarle ante los tribunales. Había pasado tanto tiempo, que a punto estuvo de librarse, pero, finalmente, fue condenado a ocho años de cárcel.
"Mi padre fue condenado a la pena mínima porque estaba a punto de prescripción", recuerda su hija y víctima, Ana Cuartas, "y ahora esa condena mínima son menos años y es a lo que quiere agarrarse". Su abogada ha pedido la rebaja de 8 años a 6, dos años menos de condena que le pondrían ya en la calle. A día de hoy, a Cuartas le queda por cumplir sólo un año y cuatro meses.
Ana tiene hoy 43 años y se siente doblemente víctima. "Creo que la nueva ley estaba hecha con buena intención, pero ha dejado muchos vacíos y en uno de esos vacíos me encuentro yo", asegura. Tampoco entiende que los agresores como su padre puedan beneficiarse, con efectos retroactivos, de las leyes que les benefician y las víctimas no.
Su abogada ya ha presentado un escrito oponiéndose a la rebaja de la pena y Ana confía en que, al final, el Tribunal Supremo acabe unificando doctrina y evitando que agresores como su padre salgan a la calle. "Espero que no salga", contaba en COPE, "pero este trago, durante todos estos días, lo estoy pasando yo. Los gastos, otra vez, de estar pendiente de la abogada, el no dormir...se me ha cerrado la boca del estómago. Y todo eso lo estoy pasando yo". Esto, recalca, "no hay absolutamente nada que lo pague".



