El Arzobispo de Oviedo sobre los indultos: "Es extraño invocar el diálogo con los que no quieren hablar"
Monseñor Jesús Sanz Montes comenta en su carta pastoral del domingo la concesión de indultos a los presos independentistas catalanes: "Palabras engañosas, indulto interesado"

Jesús Sanz Montes: "Palabras engañosas, indulto interesado"
Asturias - Publicado el
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El Arzobispo de Oviedo dedica su carta pastoral de este domingo a comentar la reciente concesión de indultos a los presos independentistas catalanes por parte del gobierno de Pedro Sánchez. Bajo el título "Palabras engañosas, indulto interesado", Monseñor Jesús Sanz Montes, considera en su carta que "es extraño invocar el diálogo con los que no quieren hablar, o tener magnanimidad con quienes la van a usar y tirar, o empeñarse en la reconciliación con los que siguen insidiando con saña y dividiendo sin rubor, o abogar por la tolerancia con quienes no renuncian a la violencia".
El Arzobispo asturiano, defiende su derecho a opinar sobre este asunto, porque lo que ocurre en Cataluña "no sólo afecta a aquella bella región y a sus buenas gentes, sino que inevitablemente repercute en el resto de España" y advierte que "los indultos que un gobierno puede estudiar y, eventualmente, conceder, tienen un itinerario que es claro en nuestro ordenamiento jurídico dentro de un Estado de derecho como es España. No se pueden arbitrariamente conceder o negar desde un caprichoso uso y un interesado cálculo que no tiene que ver con las palabras manidas en este festival de una extraña piedad, apelando a sentimientos sagrados y enormemente delicados, para venir a la postre a tapar los verdaderos motivos que se exhiben impudorosamente desde una pretendida magnanimidad".
Monseñor Sanz Montes denuncia que "Se indultan los oscuros derroteros para perpetuarse en unas poltronas desde las que seguir construyendo una pompa llena de la nada que tiene en la mentira su recurrente herramienta política más esmerada. Se indultan los intereses egoístas e insolidarios de quien se aprovecha tan sólo de su propia causa engañando, forzando, manipulando, insidiando y dividiendo. Pero no se indulta la vida del no nacido a cuyo asesinato en el seno de su madre se aspira a que sea un derecho, ni la vida del enfermo o anciano terminal al que se permite acabar con su vida eutanásicamente en lugar de cuidarla con respeto, cariño y consuelo con medidas paliativas y espirituales, ni la educación de nuestros más jóvenes sustrayendo ideológicamente la responsabilidad de sus padres.
El Arzobispo termina su carta resaltando que "nosotros seguiremos clamando y defendiendo la vida en todos sus tramos, la verdad que nos hace libres, la convivencia plural y pacífica, la comunión fraterna que nos une y complementa, la educación que no manipula. Todo eso que responde a las promesas de Dios y a los anhelos de los hombres, a nuestras preguntas que encuentran correspondencia en sus respuestas".
Puedes consultar el contenido íntegro de la carta aquí



