El óptico de Oviedo que ‘conoce’ a sus abuelos a través de las entrañables historias de sus clientes
Eduardo Quesada, al frente de Opticalia Quesada, regenta un negocio centenario que forma parte de la memoria de la capital asturiana gracias a su trato cercano

Eduardo Quesada y su hija Teresa, futura cuarta generación del negocio | E,Q
Oviedo - Publicado el
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En Oviedo, existen comercios que son parte de la historia viva de la ciudad. Uno de ellos es Opticalia Quesada, un negocio que, desde 1919, ha visto pasar a generaciones de ovetenses. Al frente se encuentra Eduardo Quesada, la tercera generación de la familia, quien ha contado en COPE las claves de un establecimiento que es parte del paisaje cotidiano de la capital.
Un legado de más de un siglo
La historia de Óptica Quesada comenzó en Infiesto en 1919, aunque no fue hasta 1937 cuando el abuelo de Eduardo trasladó el negocio a Oviedo. Para Quesada, parte del valor del negocio reside en el trato familiar y humano. "A la gente le gusta, pues hablar con los dueños y este trato tan familiar es muy importante", asegura.

Entrada de Opticalia Quesada
Esta cercanía ha cultivado una gran fidelidad en la clientela. Es habitual que al negocio acudan padres, hijos y nietos de las mismas familias. Incluso muchos jóvenes que estudian o trabajan fuera, como en Madrid, aprovechan sus visitas a casa para seguir haciéndose las gafas en la óptica de toda la vida.

Tres clientas ante Opticalia Quesada, en Melquiades Álvarez, años 50, en Oviedo
Hay clientes que me hablan de mis abuelos, a los que yo no conocí"
Propietario de Opticalia Quesada
Esa relación trasciende lo comercial y se convierte en un vínculo personal que conecta a Eduardo con sus propias raíces. "Hay clientes que me hablan de mis abuelos, a los que yo no conocí", explica con asombro. A través de sus relatos, descubre anécdotas e historias de su familia que desconocía por completo.
La clave de la adaptación
Mantener un negocio durante más de un siglo no es casualidad. Eduardo Quesada subraya la importancia de la evolución constante: "El negocio no puede envejecer contigo". El secreto, afirma, es una combinación de inversión permanente, formación continua y la presencia constante de la familia al frente del establecimiento para ofrecer un servicio cercano y controlado.

El edificio en el que Opticalia Quesada tuvo sus inicios
El futuro está asegurado
A diferencia de muchos negocios tradicionales que enfrentan problemas de continuidad, Opticalia Quesada tiene el porvenir garantizado. "Afortunadamente, nosotros tenemos relevo generacional, que es mi hija, y que está entusiasmada con seguir trabajando aquí", confirma Quesada. Con ello, el legado familiar y la historia de este emblemático comercio ovetense continuará.
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