¿Qué supuso para la ciudad de Zaragoza la celebración de la Expo de 2008?
Con motivo del XV aniversario de la Muestra Internacional dedicada al agua y al desarrollo sostenible, repasamos algunas de las cifras que nos dejó aquel acontecimiento

El Rey emérito Don Juan Carlos, inauguró la Expo de Zaragoza, el 14 de junio de 2008.
Madrid - Publicado el - Actualizado
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La Exposición Internacional de Zaragoza significó un auténtico revulsivo para la capital aragonesa y supuso una transformación de la ciudad, en un momento en el que acababa de estallar una crisis económica mundial. La Expo permitió mejorar las infraestructuras y servicios de la capital aragonesa, modernizarla y ponerla en el mapa.
Uno de sus grandes legados fue el acondicionamiento de las riberas del Ebro a su paso por Zaragoza. Las orillas del rio se convirtiendo en una zona de ocio y disfrute para los zaragozanos y visitantes. Pero no podemos olvidarnos del legado arquitectónico con edificios emblemáticos como la Torre del Agua o el Pabellón Puente, hoy convertido en sede del proyecto de movilidad sostenible, 'Mobility City', impulsado por la Fundación Ibercaja.
Además el recinto de Ranillas de más de 30 hectáreas, se ha reconvertido en un gran parque empresarial y los edificios que acogieron los pabellones de cada pais, hoy son la sede de numerosas instituciones y de la Ciudad de la Justicia de Zaragoza.
La inversión económica que generó la Expo en la ciudad se estima en más de 7.000 millones de euros, entre dinero público y privado. Se calcula que por cada euro invertido por el sector público, el sector privado invirtió tres. La Expo 2008 costó 1.200 millones de euros, 700 se destinaron a la construcción del recinto y los otros 500 al Plan de Acompañamiento y a las obras urbanísticas que hubo que realizar.
Durante la Expo casi 6 millones de personas visitaron Zaragoza y se recaudaron más de 90 millones de euros con las entradas durante los tres meses que duró la muestra internacional. A eso hay que sumar los 52 millones ingresados por los negocios de restauración y los más de 10 millones de las tiendas de souvenirs y aparcamientos. Cifras que demuestran que la Muestra del Agua fue rentable, al menos durante los días de su celebración. Además, la Expo dio trabajo a 8.000 personas durante los tres meses que permaneció abierto.
Fueron tres años largos de obras y preparativos que dieron paso a 92 días en los que Zaragoza se convirtió en el centro de todas las miradas: La mayor fiesta del agua en la Tierra. Durante aquellos tres meses, del 14 de junio al 14 de septiembre de 2008, la Expo dedicada al Agua y al Desarrollo Sostenible, ayudó a posicionar a Aragón como una nueva oferta de turismo.



