Aragón prohíbe el baño en los ibones de Anayet y blinda su frágil ecosistema
La medida, que restringe la acampada en verano, busca frenar la degradación de este enclave de alta montaña por la creciente presión turística
Agentes para la Protección de la Naturaleza colaboran con la Guardia Civil y la Policía Nacional para controlar acampadas ilegales en el entorno del ibón de Anayet, en una imagen de archivo de 2025.
Jaca - Publicado el
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El Gobierno de Aragón ha anunciado la prohibición permanente del baño en los ibones de Anayet, así como la restricción de la acampada entre el 21 de junio y el 21 de septiembre. La medida, con una vigencia inicial de cinco años, tiene como objetivo principal asegurar la conservación de un ecosistema de especial interés ecológico, paisajístico y geomorfológico.
Este enclave de alta montaña, que abarca 14,23 hectáreas, alberga especies de flora y fauna vulnerables asociadas a sus turberas. Con esta nueva regulación se pretende frenar la degradación de la cubierta vegetal y la compactación del suelo, consecuencias directas de la creciente presión turística en la zona.
Un enclave bajo protección especial
La orden, publicada en el Boletín Oficial de Aragón, se ampara en la figura de los Humedales Singulares de Aragón, que permite establecer zonas periféricas de protección para evitar impactos negativos. Además, el espacio ya cuenta con múltiples figuras de protección, al ser considerado Lugar de Interés Geológico y formar parte de la Red Natura 2000 como Zona de Especial Conservación.
El plan de gestión del espacio identifica que la concentración de visitantes en las áreas cercanas a los senderos aumenta la vulnerabilidad frente a procesos erosivos. Asimismo, el ruido generado por la afluencia de personas interfiere en los procesos reproductivos de la fauna local.
Vigilancia y sanciones de hasta 1.000 euros
El Servicio Provincial de Medio Ambiente y Turismo de Huesca será el encargado de desplegar los medios necesarios para garantizar el cumplimiento de la norma, lo que incluirá la instalación de señalización informativa en la zona. Durante el resto del año, la acampada se regirá por el reglamento general de la comunidad autónoma.
El incumplimiento de estas disposiciones podrá ser sancionado con multas de entre 100 y 1.000 euros para las infracciones leves. La cuantía se determinará según factores como la repercusión del daño, la irreversibilidad del mismo y las circunstancias del responsable.
Esta regulación llega después de que el verano pasado se realizaran operaciones conjuntas entre Agentes para la Protección de la Naturaleza, el SEPRONA y la Policía Nacional para controlar la proliferación de acampadas ilegales. Dichas intervenciones se saldaron con más de 130 denuncias en el entorno de los ibones.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.