Más lluvias, más mosquitos: así es la nueva campaña de Sevilla contra el Virus del Nilo
La Diputación de Sevilla duplicará las hectáreas de tratamiento contra el mosquito transmisor del Virus del Nilo en 15 municipios del Bajo Guadalquivir
Sevilla - Publicado el
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Las abundantes lluvias registradas durante el invierno han adelantado y reforzado la campaña de vigilancia y control del mosquito transmisor del Virus del Nilo Occidental en la provincia de Sevilla. La Diputación ha presentado el dispositivo para este 2026 en Villamanrique de la Condesa, uno de los municipios incluidos en el plan que se centra especialmente en 15 localidades del entorno del Bajo Guadalquivir, consideradas de mayor riesgo entomológico.
Entre ellas se encuentran Isla Mayor, Villamanrique de la Condesa, Aznalcázar, Bollullos de la Mitación, Almensilla, Palomares del Río, La Puebla del Río, Coria del Río, Mairena del Aljarafe, Alcalá de Guadaíra, Dos Hermanas, Los Palacios y Villafranca, Utrera, Las Cabezas de San Juan y Lebrija.
El presidente de la Diputación de Sevilla, Javier Fernández, se ha reunido con los alcaldes de estos municipios para coordinar el inicio de la campaña y trasladarles las principales novedades del plan de vigilancia y control del vector.
Un año con mayor riesgo
Las condiciones meteorológicas de los últimos meses han encendido las alertas. Las lluvias han dejado numerosos humedales, cunetas y zonas con agua estancada, un escenario que favorece la proliferación del mosquito.
Por este motivo, la Diputación ha decidido duplicar la superficie de actuación, que este año alcanzará unas 117.000 hectáreas, prácticamente el doble que en campañas anteriores.
El presidente provincial ha advertido de que este año podría ser especialmente complicado, aunque ha insistido en lanzar un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía y ha subrayado que el objetivo del plan es adelantarse a la aparición masiva de mosquitos antes del verano.
Vigilancia sobre el terreno
Una de las actuaciones fundamentales del dispositivo es la prospección larvaria, que permite detectar la presencia del mosquito antes de que llegue a su fase adulta.
Demostración de prospección larvaria
El procedimiento consiste en tomar muestras de agua en diferentes puntos y analizar si aparecen larvas. Si se detectan, se aplican tratamientos específicos para evitar su desarrollo.
Durante la campaña pasada se realizaron unas 40.000 prospecciones de larvas en los municipios incluidos en el plan, y este año se prevé aumentar esa cifra. De hecho, desde el pasado mes de enero ya se han realizado más de 1.400 inspecciones, con presencia de larvas en alrededor del 15% de los puntos analizados.
Tecnología y control biológico
El plan combina vigilancia científica, tecnología y control biológico para reducir la población de mosquitos.
Entre los sistemas utilizados destacan cañones pulverizadores instalados en vehículos todoterreno, que permiten aplicar tratamientos en zonas accesibles, y drones, utilizados en áreas más difíciles como cañaverales o zonas inundadas.
Además, se instalan trampas de captura de mosquitos que posteriormente son analizados por centros de investigación para identificar las especies presentes y detectar si portan el virus.
La campaña también incluye cajas nido para aves insectívoras y refugios para murciélagos, aliados naturales que ayudan a controlar la presencia de insectos.
Un dispositivo activo hasta otoño
El operativo comenzó de forma preventiva a principios de marzo y se mantendrá activo hasta noviembre, cuando el descenso de las temperaturas reduce la actividad del mosquito.
Presentación campaña de control mosquitio transmisor del Virus del Nilo Occidental
La campaña cuenta con el apoyo científico de la Estación Biológica de Doñana (CSIC) y se ejecuta a través de la empresa pública Tragsatec, dentro de un plan con una inversión aproximada de seis millones de euros.
El objetivo es reducir la presencia de mosquitos antes del verano y minimizar el riesgo de transmisión del Virus del Nilo Occidental en la provincia.