La Axarquía da un importante paso hacia la ansiada desaladora que rebajará su dependencia del embalse de La Viñuela: "Estará funcionando en unos cinco años"
La futura desaladora, que costará unos 180 millones y se ubicará en Vélez-Málaga, generará 25 hm3 al año y tendrá capacidad para duplicarlos si fuera necesario
Málaga - Publicado el
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El presidente de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol-Axarquía, Jorge Martín, ha puesto fecha a la futura desaladora de la Axarquía. Tras la presentación del anteproyecto este viernes, Martín ha estimado que "en cinco años esto estará listo". Este importante paso llega tras años de espera para una infraestructura considerada clave para la comarca malagueña.
A pesar de que las lluvias recientes han llenado el pantano de La Viñuela hasta el 85 por de su capacidad, ofreciendo un respiro, la comarca no olvida los siete años de grave sequía que ha padecido. Esta situación ha puesto en jaque en repetidas ocasiones al sector de los cultivos subtropicales, pilar económico de la zona, y ha evidenciado la necesidad urgente de garantizar el suministro hídrico más allá de los recursos naturales.
Los detalles del anteproyecto
El documento presentado, redactado por una empresa de ingeniería con la participación de los regantes y la empresa pública Axaragua, sitúa la planta en el término municipal de Vélez-Málaga. La desaladora tendrá una capacidad inicial de 25 hectómetros cúbicos al año, con la posibilidad de ampliarse a 50 hm³ si fuera necesario. El agua producida se repartirá a partes iguales, destinando la mitad para garantizar el consumo humano y la otra mitad para el riego agrícola.
El coste de la obra civil asciende a unos 180 millones de euros, una cifra considerablemente superior a los 100 millones que se calcularon inicialmente en 2023. Jorge Martín ha aclarado que la financiación no será una subvención, sino un adelanto del Estado. Según ha explicado, "el Gobierno ya nos adelantó que nos haría un préstamo de este dinero y que los usuarios después tendríamos que devolverlo", lo que significa que el coste repercutirá en los contribuyentes, tanto regantes como vecinos.
Un déficit energético inesperado
Uno de los mayores escollos que desvela el anteproyecto es el déficit energético de la comarca. La infraestructura requiere 21 megavatios de potencia para funcionar, pero la red actual en la Axarquía solo dispone de 5 megavatios. Este desajuste obliga a planificar una ampliación paralela de la potencia energética en la zona, un factor que podría condicionar los plazos y el coste final del proyecto.
En cinco años esto estará listo"
Con el anteproyecto sobre la mesa, que ya define la ubicación, las canalizaciones y las necesidades energéticas, Martín se muestra optimista y considera que "ya se ha puesto la primera piedra". El presidente de la mancomunidad cree que el plazo de cinco años es realista para que el agua desalada sea una realidad en los grifos de la comarca, y celebra que el estado actual del pantano de La Viñuela "nos da garantía de que podamos pasar estos años mejor que los anteriores".
Esta desaladora necesita 21 megavatios para funcionar y solo disponemos de 5"
El largo camino burocrático
El camino para llegar hasta aquí ha sido largo y complejo. La idea de construir una desaladora en la Axarquía comenzó a tomar forma en 2022 como una solución de urgencia a la sequía. En 2023, el Gobierno central dio un paso clave al declarar la obra de interés general del Estado y asignarle un presupuesto inicial de 100 millones de euros.
Sin embargo, el proyecto pronto se vio envuelto en una disputa competencial entre administraciones. Mientras la Junta de Andalucía proponía la ubicación en Vélez-Málaga, ambas partes se enzarzaron en una polémica sobre cuál de las dos debía asumir la redacción del proyecto. Este cruce de acusaciones provocó importantes retrasos en una infraestructura calificada de urgente.
Finalmente, en 2024, el Gobierno central asumió la responsabilidad tanto de redactar el proyecto como de ejecutar la construcción. Por su parte, la Junta de Andalucía se encargará de gestionar las autorizaciones administrativas y las futuras concesiones de agua. Con este reparto de tareas se desatascó el proyecto, permitiendo la elaboración del anteproyecto que se ha presentado hoy y que marca el inicio de la cuenta atrás para la llegada de la desaladora.
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