La caída del cabello femenino ya no es un misterio: estas son sus principales causas

Desde los cambios hormonales y el estrés hasta la dieta, varios factores explican por qué el cepillo acumula más pelo de lo normal en mujeres y adolescentes

La caída del cabello femenino ya no es un misterio: estas son sus principales causas

Ángel López

Jaén - Publicado el

2 min lectura

La caída del cabello en mujeres y adolescentes es una preocupación que suele aparecer de forma silenciosa, casi sin avisar. Un día el cepillo acumula más pelo del habitual, la coleta pierde volumen o el cuero cabelludo empieza a transparentarse. Aunque perder cabello a diario es normal, cuando la caída se intensifica o se prolonga en el tiempo, conviene prestar atención.

Principales causas internas

El cabello no cae porque sí, sino que en la mayoría de los casos responde a cambios internos del organismo. Uno de los factores más determinantes son las hormonas, especialmente en etapas como el posparto, la menopausia o por alteraciones de la tiroides, que influyen directamente en el ciclo capilar. El síndrome de ovario poliquístico también puede estar detrás de una pérdida progresiva de densidad.

La caída del cabello femenino ya no es un misterio: estas son sus principales causas

Junto a las hormonas, el estrés ocupa un lugar destacado. Situaciones de ansiedad mantenida o episodios vitales intensos pueden desencadenar el llamado efluvio telógeno, una caída abundante que suele aparecer semanas o meses después del momento de mayor tensión. Muchas mujeres no asocian ambos hechos, pero el vínculo es directo.

Nutrición y hábitos que debilitan el pelo

La alimentación es otro pilar fundamental. El cabello necesita hierro, vitaminas y minerales para crecer fuerte, por lo que los déficits nutricionales lo vuelven frágil y provocan su caída. Las dietas restrictivas o una nutrición desequilibrada pasan factura antes de lo que parece. A esto se suma el impacto de los hábitos externos, como el uso excesivo de planchas, tintes o peinados muy tirantes, que pueden provocar rotura o alopecia por tracción.

La adolescencia, una etapa clave

En las adolescentes entran en juego los cambios hormonales de la pubertad, el estrés académico y la presión social. Aunque la caída suele ser temporal y reversible, no debe normalizarse, ya que a veces se relaciona con trastornos como la tricotilomanía (impulso de arrancarse el pelo) o enfermedades como la alopecia areata, que provoca calvas en zonas concretas.

Cuando la caída es intensa, persistente o se acompaña de otros síntomas, lo más recomendable es consultar con un especialista. Detectar la causa a tiempo permite actuar con eficacia, porque la caída del cabello se puede frenar y el pelo, con los cuidados adecuados, tiene una notable capacidad de recuperación.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.