Escucha aquí el "Rap de la Presa" , que explica cómo nos afecta no tener las canalizaciones de Rules: "Perder tanto dinero ya no es error, es rutina"
"Esto no es sequía, es burocracia en vena: el agua sobra, pero los trámites la frenan". Frases cómo estas evidencian la situación de la Costa Tropical

"Rap de la Presa" creado en la Costa Tropical de Granada para reivindicar las canalizaiones de la presa de Rules
Motril - Publicado el - Actualizado
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La letra de este rap es clarísima y aporta mucha información sobre la reivinicación de las canalizaciones de Rules, que tras 20 años, siguen sin ejecutarse y por ende, sin poder utilizar el agua de la "piscina más grande de Europa".
Una presa, que ha supuesto una inversión de 17.000 millones de euros, cumple 20 años desde su finalización sin que ni una sola gota de agua haya llegado a los campos que debía regar. El motivo de esta parálisis es que la canalización principal nunca se construyó, una situación que ha generado frustración y cuantiosas pérdidas económicas en la zona. Dos décadas después, la promesa de prosperidad se ha convertido en un símbolo de la ineficacia, con el agua acumulada pero sin poder ser utilizada.
El coste de la inacción
El impacto económico de tener la infraestructura parada es demoledor. Las estimaciones apuntan a que se pierden 18 millones de euros cada mes, una cifra que evidencia la magnitud del problema. Además, la falta de actividad ha impedido la creación de 15.000 puestos de trabajo directos que estaban previstos en el proyecto original, frenando el desarrollo de toda la comarca.
Los expertos en economía local señalan que el dinero invertido en la zona se multiplica por cinco, generando un ciclo de riqueza que nunca ha llegado a arrancar. "Aquí el único efecto es el de la paciencia vacía", lamentan fuentes conocedoras del proyecto, que califican la situación de normalizada. "Perder tanto dinero ya no es error, es rutina", afirman con contundencia.
Perder tanto dinero ya no es error, es rutina"
Burocracia, no sequía
El problema no es la falta de recursos hídricos, sino los obstáculos administrativos. "Esto no es sequía, es burocracia en vena", denuncian los afectados, que ven cómo los campos dependen de la lluvia mientras el agua de la presa permanece estancada. La sensación general es que "sobra agua, lo que falta son ganas de abrir la tubería".
Aquí sobra agua, lo que falta son ganas de abrir la tubería"
Un futuro en suspenso
La parálisis del proyecto tiene también graves consecuencias sociales, como el éxodo de los jóvenes que se ven forzados a marcharse en busca de las oportunidades que su tierra no les puede ofrecer. El sentimiento de abandono es profundo, ya que consideran que el futuro de la comarca se encuentra "guardado en un cajón". La situación va más allá de debates políticos: "cuando lo simplificas ya no hay ideologías, solo hay una pregunta clara, ¿por qué no se hace todavía?", se preguntan.
Mientras tanto, la respuesta oficial se limita a promesas de que "todo está estudiado" y a nuevos plazos que perpetúan la espera. Con resignación, los habitantes de la zona ironizan sobre las futuras justificaciones que se darán: "diremos, era complejo, había cosas importantes". Una explicación que no sirve de consuelo para una tierra que sigue esperando el agua prometida hace ya veinte años.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



